Saltar al Contenido

Todo queda en casa

El informe del Ararteko sobre la juventud vasca revela que la influencia de la familia en los adolescentes que respaldan a ETA es determinante para modelar su ideario político, mucho más que en el resto de casos analizados.

Txus Díez

- Lunes, 5 de Octubre de 2009 - Actualizado a las 08:54h.

compartir (¿qué es esto?)

  • Mail
  • Facebook
  • Delicious
  • Twitter
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati

Galería Noticia

EL informe del Ararteko de julio sobre el grado de aceptación de la violencia de ETA entre los jóvenes vascos levantó una enorme polvareda: el 15% de los menores escolarizados en la CAV justificaba el terrorismo, y casi idéntico porcentaje mostraba una posición intermedia con respecto a los asesinatos de ETA. Esta misma semana, Íñigo Lamarca ha arrojado más luz sobre la visión que tiene la juventud vasca del fenómeno terrorista; la misma que sus padres.

La comparación entre los datos aportados por el estudio del Ararteko y el Euskobarómetro de mayo en lo referente a la violencia revela unos porcentajes casi idénticos en las posturas de adultos y menores. Si un 15% de los adolescentes apoya los atentados de ETA, entre los mayores son un 13% quienes lo hacen. Frente a un 14% de jóvenes que adoptan posiciones intermedias, un 13% de los adultos cree que ahora la violencia no está justificada, pero que en otro tiempo sí lo estuvo. El 71% de los estudiantes de la ESO condenan los atentados, por un 76% de adultos que mostraron esa misma postura en mayo.

El dato confirma una de las hipótesis que mantiene el Ararteko en su prolijo trabajo; que el principal agente transmisor de valores hacia los jóvenes es la familia, especialmente en el ámbito de quienes consideran legítimo el recurso a la violencia. El Defensor del Pueblo vasco destaca que en este sector de la población, mucho más que en el que rechaza los atentados frontalmente o en el que defiende los derechos humanos en general, la influencia del hogar es determinante.

Prácticamente la totalidad de los jóvenes que respaldan a ETA han vivido ese apoyo de primera mano en la familia, la cuadrilla de amigos y la escuela, por ese orden. Esta circunstancia, que a primera vista puede resultar obvia e intrascendente, no lo es tanto si se tiene en cuenta la fuerza con la que se manifiesta, mucho más que en otro tipo de perfiles estudiados. "El grado de apoyo a las acciones de ETA viene desde la infancia, ya que en la preadolescencia y la adolescencia prácticamente no se modifica. Todo hace pensar que el apoyo a ETA nace en la propia familia (...). El dato es todavía más importante cuando constatamos que no sucede lo mismo con los factores II y III", reza al respecto el estudio.

El factor I es el asignado a quienes respaldan la violencia, el II a quienes defienden sobre todo los derechos humanos, y el III hace referencia a aquellos jóvenes que destacan principalmente por el rechazo a ETA y el apoyo a sus víctimas. En los dos últimos casos, la toma de posición es paulatina, se va adquiriendo y consolidando con el paso de los años y los diferentes ciclos educativos.

Así, a mayor edad, menos respaldo recibe el terrorismo de ETA. Sin embargo, el curso que se estudia no es determinante entre quienes declaran apoyar la violencia, como sí lo es, por contra, el sexo, el modelo educativo elegido o el territorio en el que se vive. Son más los chicos que justifican a ETA, y estudian preferentemente, aunque no necesariamente, en modelo D. Los guipuzcoanos son quienes más apoyan la violencia, seguidos de alaveses y vizcaínos. Si bien la condena rotunda a ETA es más habitual en la enseñanza concertada que en la pública, los núcleos duros de apoyo al terrorismo no varían en función del tipo de colegio elegido por los padres. "En los puntos de menor rechazo a ETA, luego más que previsiblemente, lo repetimos, donde ETA puede nutrirse, apenas hay diferencias entre las dos redes de enseñanza", señala el informe.

El texto se basa en nueve preguntas realizadas a los encuestados para detectar su grado de rechazo o apoyo al terrorismo, que al cruzarse con diferentes variables aportan datos realmente interesantes. Hay un porcentaje que se repite de forma machacona e insistente; el 18%. Ésa es la cuota de jóvenes vascos que justifican la kale borroka, pero no los atentados; el porcentaje de menores que está contra el apoyo a las víctimas del terrorismo, y el de quienes han oído en casa que hay razones para que ETA actúe. Por contra, un 58% de los escolares de la CAV escuchan en su casa que la violencia de ETA es inaceptable, según el estudio del Defensor del Pueblo.

votos comentarios

compartir (¿qué es esto?)

  • Mail
  • Facebook
  • Delicious
  • Twitter
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati

Herramientas de Contenido

Publicidad

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Haz tu comentario

Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es único responsable de sus comentarios.
  • Diario de Noticias se reserva el derecho a eliminarlos. 
Escribe tu comentario Número de caracteres (500/500)

Usuario registrado ¿Olvidaste tu contraseña?

Publicidad