Saltar al Contenido

PELOTA | FINAL DEL CUATRO Y MEDIO

Gonzalez desdice las apuestas

Obtiene su primer gran campeonato al remontar un 10-2 inicial con el que mandaba un Juan Martínez de Irujo que se desquició ante la pujanza del labortano

MIGUEL ÁRIZ - Miércoles, 9 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 08:00h.

compartir (¿qué es esto?)

  • Mail
  • Facebook
  • Delicious
  • Twitter
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati
Sebastián González, ganador de la final del Cuatro y Medio

Sebastián González, ganador de la final del Cuatro y Medio (Zigor Alkorta)

Galería Noticia

  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

Galería Gonzalez-Irujo, final del Cuatro y Medio de la LEP.M

  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

SAN SEBASTIÁN.  La pelota repartió justicia ayer en el Atano III. Lo hizo porque otorgó el triunfo en la final del Cuatro y Medio al pelotari que más méritos hizo –Sebastien Gonzalez– y porque logró llevar por primera vez una txapela de un campeonato individual al otro lado del río Bidasoa, tan escaso de grandes campeones.

Quién lo iba a decir cuando todo pintaba tan mal para el zurdo de Azkaine. Las apuestas se decantaban con claridad en favor de Juan Martínez de Irujo (100 a 40); su inexperiencia en una final (era la primera que jugaba) contrastaba con la condición de habitual del delantero de Ibero en las grandes citas; y, sobre todo, porque es duro estrenarse con un 6-0 en contra con apenas una docena de pelotazos jugados. Como argumentos a los que aferrarse le quedaban al labortano el 19-22 que le endosó en Zarautz a Irujo en la liguilla de semifinales y la ilusión del novato, el nada que perder ante un rival más obligado a colgar en casa su segunda txapela del acotado (tras la obtenida en 2006 en el Ogueta ante Abel Barriola por 22-21).

Gonzalez no acusó la inexperiencia y logró la primera txapela individual para Iparralde

El 6-0 inicial presagiaba un paseo para un Irujo crecido desde el primer tanto, un saque directo que celebró como si resultara decisivo. Gonzalez no era capaz de responder al saque del navarro, que combinaba con maestría la pared izquierda y el ancho, y en apenas segundos, sin ningún peloteo digno, se vio con un set en contra. Y quién sabe hasta dónde se habría podido estirar esa ventaja si Irujo no hubiese enviado una pelota a la chapa (6-1) y otra arriba (9-2). Los dos primeros tantos del labortano llegaron por medio de errores del navarro. Hubo que esperar al 10-3 para que Gonzalez por fin hiciera un tanto. Un buen gancho que se convirtió en una reacción a tiempo, favorecida por un fallo de Irujo en un tanto restable y una pasa del de Ibero. 10-5 y cuatro errores del colorado, que se encargó de meter en partido a su adversario. Y éste no desaprovechó la oportunidad. Se acercó al 12-7 y más aún al 12-11, con un Irujo que empezaba a dar síntomas de haberse marchado del partido.

El saque del zurdo de Azkaine comenzaba a funcionar e Irujo se veía en ocasiones un paso por delante de donde debía estar para alcanzar los misiles de un rival que optó por abrir la pelota y jugar largo, pero que no conseguía romper la barrera, más psicológica que otra cosa, del empate. Siempre mandaba en el marcador Irujo, siempre caminaba a remolque Gonzalez, viendo como el cartón se acercaba al 22.

El labortano necesitaba un plus, un recurso que desarbolara definitivamente al navarro y lo encontró. Vaya si lo encontró: el dos paredes. Con él sumó tres tantos y forzó otros tantos errores más del de Ibero, llevándole continuamente hasta contracancha para terminar rematándole. Con él convirtió en empate un 16-12 y lo prolongó al 17-17. Irujo era consciente del arma ganadora que se había sacado el azkaindarra de la mano, pero, por más que lo intentaba, nada podía hacer por contrarrestarlo. El 18-17, lanzándose desde el suelo en la contracancha para convertir en tanto con una pelota cruzada un dos paredes de Gonzalez, supuso su última ventaja. Ahí se acabó Irujo, que se encaminó directo a su segunda derrota consecutiva en la final, que se quedó sin su segundo triplete. No hubo necesidad de ruleta rusa con el 18-18. Gonzalez estaba lanzado hacia el triunfo ante un Irujo que corría sin suerte de un lado para otro y que se cabreaba con los jueces (por alguna pelota dudosa), con la mesa en la que contabilizaban los descansos (le sumaron uno de más) y consigo mismo, incapaz, como el año pasado ante Aimar Olaizola, de arribar al cartón 22. Cuando el labortano, por fin, se adelantó, con el 18-19, lo hizo para ganar. Y con exhibición incluida.

-------------------------

Incidencias: partido disputado en el frontón Atano III de San Sebastián. 1.700 aficionados han completado su aforo.

Marcadores de la final: 6-0; 6-1; 9-1; 10-2; 10-7; 11-7; 12-7; 12-9; 12-11; 14-11; 15-12; 16-12; 16-16; 17-17; 18-17; 18-21; 18-22.

Una auténtica exhibición

SEBAStien Gonzalez ha demostrado en esta final en el Atano III que es un grandísimo pelotari que tiene muchísimo juego y por eso mismo ha merecido ganar y conseguir su primera txapela, aunque no fuera el favorito y pueda parecer una sorpresa. Ha sido un partido muy emocionante entre dos grandes pelotaris y que ha cambiado mucho del inicio al final. Al principio, Martínez de Irujo ha empezado muy fuerte y ha conseguido coger muy rápidamente una ventaja considerable. Parecía que Juan lo podía tener fácil ante un Gonzalez al que se le veía en los primeros tantos un poco frío. Pero conforme ha ido avanzando el partido, Gonzalez se ha crecido y ha terminado ofreciendo una auténtica exhibición a los espectadores. Ha buscado todo el rato ángulos perfectos, le ha dado muchísima velocidad a la pelota y ha terminado jugando más que Martínez de Irujo. Hay que destacar cómo Gonzalez no ha entregado el partido pese a que ha arrancando perdiendo por 10-2 ante todo un campeón como Juan. No sólo eso, sino que después ha empezado a marcar la diferencia, jugando muy centrado de ahí hasta el final del partido y acercándose poco a poco a Irujo hasta ponerse por delante al final. Yo pienso que ha ganado merecidamente. Una de las claves es que Gonzalez, a pesar de que era su primera gran final, no se ha puesto nervioso pese a lo mal que le iban las cosas al principio. Ha sabido estar tranquilo y poco a poco ha demostrado las condiciones que tiene. Y es que no es nada fácil ganarle a Juan Martínez de Irujo, y menos si estás nervioso. Para poder hacerlo hay que jugar muchísimo, y es lo que ha hecho Gonzalez. POR OINATZ BENGOETXEA

compartir (¿qué es esto?)

  • Mail
  • Facebook
  • Delicious
  • Twitter
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati

Herramientas de Contenido

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Últimas Noticias Multimedia

Publicidad