Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
por Arantzazu Amezaga Iribarren, * Bibliotecaria y escritora - Jueves, 29 de Septiembre de 2011 - Actualizado a las 05:25h
votos
comentarios
Hace 75 años asesinaron en Tajonar al alcalde de Lizarra, dejándolo insepulto, junto a la tapia del cementerio… era día de San Miguel, 29 de septiembre de 1936. Sus asesinos le aseguraron que el arcángel, que defendió a Dios contra los demonios y uno de los símbolos de Navarra y al que Fortunato era devoto, no lo podría salvar. Ni aún él. La sentencia de su muerte estaba dictada sin tribunal alguno que la avalase. Era orden de los mandos militares, que ordenaron su arresto el 18 de julio, empeñados en hacer desaparecer de la tierra a cualquier hombre o mujer que no pensara como ellos.
Aquellos malvados que decían defender la religión, lo dejaron tendido en el trigal, para alimento de los animales carroñeros. Transgredían, aunque estaban realizando todas las transgresiones posibles contra la Humanidad, el precepto cristiano de enterrar a los muertos, disponiéndolos para el Juicio Final. Posiblemente de Tajonar derivaron a otro lugar de Navarra para asesinar a otros hombres, pues tal era su cometido habitual y atroz.
Pero en el dedo del alcalde de Lizarra destelló su anillo de oro, refulgió, quizá como última protesta a su total exterminio, y un hombre que trajinaba por los campos, lo advirtió, lo retiró de su mano amoratada, con lágrimas en los ojos, y lo llevó cautelosamente a su viuda en Lizarra. No eran tiempos para abusar de la misericordia, ni tan siquiera para rozarla.
Hace 75 años Elvira, la mujer del alcalde de Lizarra, recibió así la confirmación de su muerte. Puedo imaginar su dolor y vislumbrar su coraje. Decidió enterrarlo en Tajonar, porque cualquier otra acción le estaba prohibida, incluso la de celebrar un funeral por su alma. Sus enemigos, los que ostentaban el poder en Navarra, le odiaban por varias razones, y todas ellas tenían que ver con su buen hacer como alcalde de Lizarra.
Era hombre del Partido Nacionalista Vasco desde su juventud actuando en los Batzokis de Iruña y Lizarra, miembro del Napar Buru Batzar, del Euskadi Buru Batzar, concejal y luego alcalde por esa formación política, y quienes le votaron lo sabían. Para favorecer a la juventud en el campo del deporte, cofundó Osasuna y el Club Deportivo Lizarra. Apoyó la llegada de la República desde el primer día. Abrió las puertas de la ciudad a la magna reunión de Municipios Vascos en 1931, acto pacífico y fraternal, sellando un Estatuto Vasco Navarro que, de haber sobrevivido a la política de su tiempo, podría haber armonizado la unión de los pueblos vascos en beneficio de su cultura, política y economía. Procuró en su gestión proteger a los desprovistos, aplicando justicia social y, en julio de 1936, advirtió a las autoridades de la República que los militares preparaban su insurgencia en Iratxe, que estaban allí, en confabulación encabezada por los generales Mola y Bate. Pero le negaron credibilidad porque… ¡qué iba a saber un alcalde de pueblo de esas cosas!
Y la insurgencia, como un torrente desbordado rompió el dique y arrastró a la República, con el coste de una guerra de 3 años, con su millón de muertos, con sus exiliados, con el inicio de una dictadura militar que duró 40 años y que torturó, mató y persiguió sin límites, y aún parece estar viva en ciertos sectores, de los que gozaron de sus prebendas al coste de las prebendas de los demás.
Hace 75 años que asesinaron a Fortunato Aguirre, alcalde de Lizarra, hombre de bien, con claras ideas sobre la gestión municipal y el pronunciamiento ideológico. Era alto, fuerte y moreno, hombre que se procuraba su sustento con un taller mecánico, que se le incautó, y formó una familia numerosa. De su primera mujer tuvo una hija. Viudo, casó con Elvira Ariztizabal y tuvo dos varones. No conoció sus hijas gemelas porque estaba muerto cuando nacieron. Los asesinos restaron un marido a Elvira, un padre a sus cinco hijos, un alcalde a la ciudad, un afiliado a su partido, pero no conocieron castigo. Ni tan siquiera reconvención de su acto abominable. La viuda pudo verlos desfilar, durante 40 años, por las calles de Lizarra, poderosos y arrogantes, mientras ella, desarmada de toda protección, pero animosa, levantaba la familia en silencio, con el trabajo de sus manos de bordadora de casullas, siendo un ejemplo de generosidad en el perdón y de fidelidad a las ideas políticas de su esposo, dejándolas en herencia a su descendencia. Ella fue, lo es, para todos nosotros, nuestro alcalde en la batalla generosa, valiente y civilizada contra la maldad y el odio y la impunidad.
Publicidad

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Publicidad
Publicidad
Fortunato Aguirre, memoria viva
En 1936 y tras 72 días de cautiverio el alcalde fue asesinado frente al cementerio de Tajonar.
2.500 jóvenes navarros acuden cada año al programa educativo sexual de Andraize
Es el único centro que existe en Navarra que atiende por las tardes con y sin cita para menores de 23.
Ingresará un año en un centro tras pegar al chófer de una villavesa
IKA ofrece experiencia y un metódo comunicativo para aprender euskera
Aparece en buen estado el cura francés que se perdió en Baztan
La oficina del DNI expide un 10% más de documentos electrónicos
Publicidad
Publicidad
Fortunato Aguirre, memoria viva
En 1936 y tras 72 días de cautiverio el alcalde fue asesinado frente al cementerio de Tajonar.
Expertos internacionales asumen el papel de verificar el alto el fuego de ETA
La creación de la comisión era el principal cometido del grupo liderado por Brian Currin.
2.500 jóvenes navarros acuden cada año al programa educativo sexual de Andraize
Es el único centro que existe en Navarra que atiende por las tardes con y sin cita para menores de 23.
La MCP dejará de canjear los puntos del reciclaje de envases por entradas de cine
La medida se hará efectiva el 31 de octubre, si bien introduce el incentivo del transporte urbano.
La sala municipal para despedidas civiles apenas acoge dos actos al año
Los funerales no religiosos siguen siendo minoritarios, aunque incluso el Balurarte ha acogido uno.
Varios incidentes y cargas policiales durante el desalojo de un gaztetxe en Bilbao
El edificio queda vacío para su posterior derribo y la Ertzaintza lleva a comisaria a sus 23 ocupantes.
Marcha contra los recortes por las calles de Pamplona
La marcha pacífica convocó a personas de todas las edades y contó con el apoyo de diferentes colectivos.
Publicidad