pamplona. Unir esfuerzos a corto y largo plazo para mejorar la situación actual de la poesía en la Comunidad Foral es una de las principales conclusiones que se desprenden del I Congreso de Poesía de Navarra, celebrado ayer en el Archivo General.
La cita partía con el objetivo de conocer las propuestas de los poetas navarros para "buscar todos aquellos aspectos que nos unen, ya que solemos trabajar por libre", según apuntó ayer José Luis Allo, uno de los organizadores del evento, que destacó la necesidad "de dejar patente un mayor entendimiento entre todos para poder ir abriendo caminos y conseguir que la poesía deje de estar en los lugares más recónditos de las librerías".
presente y futuro Tomás Yerro fue uno de los protagonistas de la jornada con su conferencia en torno a laActualidad de la poesía navarra. En la charla, el catedrático de Literatura realizó un repaso por la historia reciente de este género en la Comunidad Foral, que con los años se ha desarrollado con el apoyo, entre otros factores, de "la libertad de expresión, la singularidad de la sociedad navarra o el desarrollo educativo".
Una situación análoga a la del resto del Estado, y que durante años ha estado apoyada por la revista Arga que actuó como "papel aglutinador y de acogida de todos los poetas navarros", explicó Yerro, para añadir la idea del auge de la poesía también gracias a la creación de varios premios literarios en varias localidades de la Comunidad Foral.
En cuanto a las corrientes poéticas, Yerro apuntó la convivencia de varias generaciones "sin una fractura estética" y las variadas tendencias, entre las que destaca la poesía existencial o la religiosa con una estética "comprometida y social". El diálogo con la tradición poética y la alternancia de géneros, añadió Yerro, "también son una constante en los textos navarros".
Con todo, el ponente, "con ánimo constructivo", realizó una síntesis de sus propuestas futuras donde se debe, aseguró, "desterrar la idea de que existe una literatura y poesía navarra específicas para poder ampliar horizontes". En este mismo sentido, Yerro apostó por la necesidad de políticas de apoyo para la distribución y "el trabajo por disminuir la brecha entre público y poeta a través de la educación, las bibliotecas o las centros culturales" para enganchar a los jóvenes "sin cursilería". Aunque, con todo, concluyó, no hay que olvidar que"la creación artística depende, primero, del talento individual".