pamplona. Cuando se acaba de cumplir justo un mes de la inauguración de la biblioteca de Mendillorri, ubicada en el edificio del Civivox, las quejas de los usuarios se han multiplicado en los últimos días a causa del deficiente servicio que se presta en el centro por la falta de personal. Cabe recordar que la biblioteca se abrió el pasado 9 de octubre, cuatro meses después de que se inaugurara el edificio, cuyas obras acumularon además más de un año de retraso.
Desde principios de este mes sólo está trabajando una de las tres bibliotecarias de la plantilla, ya que una de ellas se encuentra de vacaciones y a la otra se le ha concedido un permiso de libranza sin sueldo.
Lo más probable es que esta situación se prolongue al menos durante el resto de este mes ya que el Gobierno de Navarra no ha designado aún ningún refuerzo.
Ante esta situación y debido a la imposibilidad de que la única bibliotecaria que queda pueda hacerse cargo de la totalidad del trabajo, se ha optado por adoptar algunas medidas restrictivas. La primera ha consistido en reducir el horario de atención al público de las 16.00 a las 20.00 horas, cuando en el resto de las bibliotecas es de 15.00 a 21.00 horas. Además, se ha cerrado la planta superior, donde se ubica la zona de estudio y se encuentran los libros especializados de distintas materias, por lo que no es posible ni su consulta ni sacarlos en préstamo.
Varios usuarios consultados coincidieron ayer a la hora de valorar "el esfuerzo extra que está realizando la única bibliotecaria", a pesar de lo cual, las colas para realizar cualquier tipo de gestión llegan en ocasiones hasta la puerta de la calle. Además, son habituales las quejas de quienes acuden a estudiar a la única sala que permance abierta, por el ruido que generan sobre todos los más pequeños debido que no hay ningún funcionario encargado de su control. >c.b.