pamplona. Las movilizaciones que se llevaron a cabo en Cataluña durante la pasada primavera impulsaron la constitución del Consejo de la Profesión Médica, que según señaló ayer Patricio Martínez, presidente del CESM y secretario general de Médicos de Cataluña, "es un pacto de los médicos con los médicos y para los médicos".
Desde este órgano se quiere realizar un ejercicio de la profesión más acorde "con el nuevo profesionalismo" y además quiere recuperar "la autoridad clínica de los médicos, su prestigio social y devolverles el placer de hacer de médico, que muchos han perdido".
Con la huelga catalana se trató de romper con el sistema legal de negociaciones, que se llevan a cabo en una mesa sectorial sindical donde los médicos son minoría. Esta situación impide a los facultativos negociar por su cuenta y provoca que sus peticiones no salgan adelante. Así las cosas, y tras las reivindicaciones realizadas los pasados meses, los médicos catalanes han conseguido un gran logro: tratarán sus reclamaciones con la Administración y después estos acuerdos se trasladarán a la mesa sectorial, y como allí la Administración cuenta con el 50% de los votos, los acuerdos podrán progresar.
Un avance que muchas comunidades tienen como modelo ya que así se escuchará más y mejor la voz de los médicos. En Navarra, según apuntó Sánchez de la Nava, las negociaciones se efectúan en la mesa general, donde también se encuentran "las administraciones y los sindicatos de clase y nadie hace nada por los médicos. Llevamos tiempo sin tratar ningún contenido". >m.o.j.