Tafalla. Un atleta que participaba por primera vez, el soriano Narciso Javier Ibáñez (Vino del Toro), ganó el 28º Cross de las Peñas de Tafalla. Ibáñez se escapó en el kilómetro 5, a tres de la meta, de sus tres principales rivales, y ganó en solitario. En la prueba femenina, la vencedora fue la vitoriana Raquel Llamas (Santutxu), que ya conocía el triunfo en Tafalla, porque había ganado en su anterior participación, en 1998.
Narciso Ibáñez aventajó en 17 segundos al corredor de San Martín de Unx, Antonio Casado, quien a su vez superó por otros 26 segundos al pamplonés Antonio Etxeberría. La primera mujer, Raquel Llamas, llegó en el puesto número 28º de la general con un tiempo de 29:32, con 54 segundos sobre la segunda clasificada, la navarra Ana Casares.
Un total de 10 pruebas para las categorías inferiores se realizaron a partir de las 10 de la mañana en un circuito habilitado en el paseo Padre Calatayud, con distancias entre los 300 y los 2.500 metros. La prueba estelar dio comienzo a las 12 desde la Plaza de Navarra y se realizó sobre un itinerario interurbano de 8 kilómetros.
El 28º Cross de las Peñas de Tafalla resultó un éxito de organización y participación. La carrera contó con 579 inscritos en las diferentes categorías, unos 130 menos que el año pasado, por el notable descenso en las categorías inferiores (de 410 a 260 chavales). Por el contrario, la prueba estelar contó con 319 atletas, por los 290 de 2005.
Elogios al trazado Los ganadores de la prueba elogiaban la buena organización del cross y adelantaban su deseo de estar presentes el próximo domingo en Burlada, en el Cross Internacional Hiru Herri.
Ibáñez se mostraba muy contento con su debut en Tafalla: "No conocía esta carrera. Vi hace unos días la convocatoria por Internet y junto con unos compañeros de equipo nos animamos a venir a Tafalla. La prueba me ha parecido estupenda, con un recorrido bastante duro, en el que se combina el cross y la ruta. Soy habitualmente un corredor de medio fondo y me he adaptado bastante bien al recorrido, aunque al principio me ha parecido muy exigente, con unas subidas bastante pronunciadas. Cuando faltaban unos tres kilómetros he acelerado el ritmo y he logrado llegar en solitario a meta ".
Por su parte, a la vitoriana Raquel Llamas también le gustó el recorrido: "Es un rompepiernas con tanto sube y baja y en algunos momentos se hace muy estrecho. Lo que más me ha gustado es que había muchísima gente por todo el recorrido y cómo nos animaban al pasar. Los 8 kilómetros se me han hecho un poco largos para lo que yo estoy acostumbrada, pero me voy muy contenta de aquí".