pamplona. Imanol Cruz se proclamó anteayer nuevo campeón de la San Silvestre de Pamplona. Si bien uno de los favoritos era el corredor de Beste Iruña Antonio Etxeberría, el navarro tuvo que conformarse con el cuarto puesto en la clasificación. En categoría femenina el premio sí se quedó en casa y Estela Navascués (Beste Iruña) superó a Ana Casares, que quizá pagó el esfuerzo de haber disputado tres carreras en un día (las San Silvestres de Pamplona, Valle de Egüés y Lerín). Durante toda la tarde se celebraron las pruebas de todas las categorías inferiores.
numerosa participación Que la San Silvestre es una carrera especial allá donde se celebra no es ningún misterio, y por eso ya se nota el maravilloso ambiente que se genera varias calles antes de llegar a la línea de salida. Por unas horas, el centro de Pamplona estuvo colapsado completamente por los numerosos corredores que se animaron en esta ocasión a participar. Un total de 3.000 personas se inscribieron en la prueba, mientras que al menos otros 1.000 más lo hicieron sin dorsal.
El recorrido para esta edición fue modificado levemente para evitar que la cabeza de carrera cogiese a la cola demasiado pronto. Y el cambio produjo el efecto esperado, y tan sólo en los últimos metros se temió que la cabeza pudiese alcanzar a los más rezagados en el último paso por el Paseo Sarasate.
Nada más comenzar la carrera se produjeron las primeras escapadas, con un grupo de seis corredores liderados por Antonio Etxeberria que llevaban el peso y tiraban del resto. A pesar de todo las distancias aumentaban entre un grupo y otro y quedó claro que de ese grupo de cabeza saldría el ganador.
Mientras tanto, en categoría femenina, Estela Navascués imprimió un fuerte ritmo que le permitió llegar en solitario a la línea de meta y aventajando en casi un minuto a su inmediata perseguidora, Ana Casares. Detrás, llegaba un reducido grupo en el que destacaban Nerea Ábrego, Sagrario Izquierdo y Maitane Melero.
Los 5.800 metros del recorrido llegaban a su fin y los corredores realizaban sus últimos esfuerzos para plantarse en el Paseo Sarasate. Etxeberria seguía manteniéndose en cabeza, pero pronto encontró en Cruz y Martínez dos duros competidores, que en el último tramo sacaron una pequeña ventaja al resto. En el sprint final, Imanol Cruz se impuso a Eneko Martínez. Dos minutos más tarde, llegaba la ganadora femenina, Estela Navascués.
colección de disfraces Como cada año, muchos de los corredores lo hicieron disfrazados, con dorsal y sin él. Enfermeras, payasos, vikingos, esqueletos... La imaginación deparó multitud de variaciones en los disfraces elegidos para la ocasión, alguno de ellos poco apropiado o cómodo para la práctica deportiva.
Pero lo importante es que un año más la San Silvestre de Pamplona fue un éxito tanto a nivel participativo como en el organizativo, y el deporte puso el broche de oro al año una vez más, y ya van veinticuatro.