pamplona. Las obras de construcción del vial de gran capacidad por la trasera del Sagrado Corazón y el Seminario han arrancado con el trabajo de varias excavadoras que ya están aplanando todo el talud entre ambos colegios y la vieja carretera del Soto Lezkairu, es decir, la calle Fuente de la Teja. Ayer ya se había derribado parte del muro cercano al campo de fútbol y al convento de la Monjas Blancas. De hecho, sólo quedaban por aplanar las huertas más cercanas a la trasera del Seminario.
La actuación corre a cargo de la constructora Azysa, que se adjudicó el concurso por 6,9 millones, rebajando en casi tres millones el precio de salida marcado por la Gerencia de Urbanismo. El plazo de ejecución del vial es de once meses, por lo que deberá estar en funcionamiento antes del final de este año.
Las obras han empezado ahora "porque ya se ha terminado el proceso de reparcelación -informó el concejal de Urbanismo, Juan Luis Sánchez de Muniáin-; de este modo, esos terrenos ya son enteramente del Ayuntamiento".
En concreto, la expropiación se ha llevado a cabo sobre un total de 43.835 metros cuadrados, correspondientes a doce propietarios. Entre ellos, los principales eran el Arzobispado (17.630 metros ubicados en la trasera del Seminario), las Misioneras de María (11.451 m2) y los copropietarios del edificio de viviendas de Fuente de la Teja (10.400 m2). Precisamente en este bloque de pisos, ubicado en la pronunciada curva que sube del Soto Lezkairu hacia la rotonda de Mendillorri, se inició ayer el traslado de diversos enseres domésticos por parte de sus propietarios, lo que indica que el edificio será derribado en los próximos días.
En cuanto a la histórica Fuente de la Teja, situada en la trasera de estas viviendas, la intención inicial era suprimirla, pero el pasado 13 de junio el Consistorio decidió preservarla, aunque deberá trasladarse a otra ubicación, todavía sin definir. La asociación de vecinos de Mendillorri, por su parte, ya ha sugerido que la fuente podría instalarse junto a la gran chimenea de la antigua tejería (en la rotonda de entrada a Mendillorri).
El vial que ha empezado a construirse estos días consistirá en la prolongación de la calle Monjardín, justo por la trasera del Sagrado Corazón y el Seminario, para desembocar cerca de la actual rotonda del cruce a la Policía Foral (gasolinera nueva), ya en la principal salida de la ciudad hacia Mendillorri, Sarriguren, Huarte y Francia.
Por ello, se prevé que el nuevo vial acoja a cerca de 25.000 vehículos diarios, una cantidad que triplica el tráfico que soportan actualmente las calles más concurridas del centro, como Amaya (7.720 vehículos al día), Bergamín (10.144) o Tajonar (7.895). La propia calle Monjardín verá multiplicada por tres la afluencia de coches, ya que ahora soporta 8.114 diarios. La gran capacidad prevista busca absorber buena parte del tráfico que actualmente circula por la avenida de Baja Navarra y se desvía por el Seminario en dirección a Mendillorri.
polémica financiación Cabe destacar que este vial ya estaba contemplado en el acuerdo firmado en 1997 por Miguel Sanz (presidente del Gobierno) y Javier Chourraut (entonces alcalde), y se incluía en el convenio de desarrollo de Mendillorri. Según aquel pacto, este vial debía ser sufragado por el Ejecutivo foral, algo que se ha incumplido diez años después. Así, en mayo de 2006 se firmó un nuevo acuerdo entre Sanz y Barcina, por el que el Gobierno de Navarra se comprometió a recortar su aportación hasta los 4,5 millones. El resto correrá a cargo de las arcas municipales, un gasto que no debía afrontar según el pacto de 1997. Además, esta cantidad será costeada con los Fondos de Cohesión que la UE destinó en su día al Museo de los Sanfermines, y que han sido desviados por el equipo de Barcina.