pamplona. Ha tenido que transcurrir casi medio siglo para que el Pleno del Ayuntamiento de Pamplona revocara ayer los acuerdos municipales de 1947, 1949 y 1952 por los que se otorgó al dictador Francisco Franco la consideración de Hijo Adoptivo y Predilecto de la ciudad. Tras varias propuestas, impulsadas por Aralar, que por una u otra razón en los últimos meses no lograron prosperar, la moción presentada por todos los grupos de la oposición logró obtener ayer la mayoría necesaria para su aprobación.
Para, como se proponía en el texto, "cerrar definitivamente una parte del triste periodo del Franquismo y devolver a nuestra ciudad la dignidad que le corresponde", fue necesario contar el apoyo de los dos ediles del CDN, que por primera vez en toda la legislatura se desvincularon del voto de UPN. Eso sí, los convergentes pusieron como condición para apoyar la propuesta que se votara sin debate alguno "para evitar tensiones".
Así fue. El trámite para aprobar la moción apenas duró unos minutos. En el pase de la urgencia de la propuesta UPN votó en contra, postura que modificó al pronunciarse sobre el fondo del asunto, en el que se limitó a abstenerse. Esta vez sus trece votos no fueron suficientes para vencer la postura de la mayoría, representada esta vez por los catorce concejales del resto de la Corporación.
Tras algunos problemas con las votaciones, los concejales del PSN, IU, EA y Aralar irrumpieron en un cerrado aplauso al entender que se había cerrado una página oscura de la historia de la ciudad. Varios de estos ediles afirmaron que la edil regionalista Cristina Sanz se dirigió en ese instante a ellos para decirles que, "como dicen en Hormigas Blancas -un programa de Tele 5-, el pasado siempre vuelve". Por su parte la alcaldesa, Yolanda Barcina, tomó la palabra para recordar que "hoy se ha aprobado una propuesta que algunos grupos como PSN IU o EA no impulsaron cuando tuvieron responsabilidades de gobierno en el Ayuntamiento".
el parlamento como precedente La decisión adoptada ayer por el Pleno del Ayuntamiento tiene el reciente precedente del 7 de abril de 2005, cuando el Parlamento de Navarra aprobó instar al Gobierno de Navarra a revocar la condición de Franco como Hijo Adoptivo de Navarra. En aquella ocasión, también se sumaron los votos de PSN, IU, EA, CDN y PNV, partidos que apoyaron la moción de Aralar. También entonces se inhibieron todos los representantes de UPN. A diferencia de lo ocurrido ayer en Pamplona (abstención), en el Parlamento los regionalistas optaron por no participar en la votación. De todas formas, aquel acuerdo del Parlamento no era vinculante, y de hecho el Ejecutivo de Miguel Sanz todavía no ha revocado la condición de Franco como Hijo Adoptivo de Navarra. Por el contrario, lo aprobado ayer en el Pleno se deberá hacer efectivo en breve.