Sé que en toda la geografía pelotazale se siguen mucho las populares rancheras mexicanas. Conozco a varios asiduos a las finales que lo primero que hacen al montar en el coche es poner unos corridos de Los Gavilanes del Norte o la mítica Caballoprietoazabache comprada en el mercadillo de Landaben. Lugares como Bermeo o Eibar (donde mi tio abuelo Agustín Zuluaga compuso la venerada habanera Cielito ) son fanáticos de este tipo de música. Además, quién no conoce al gran Chuchín Ibañez, navarro de Miranda de Arga, a los añorados Huajalotes, o a los riojanos Paco Formoso y Juancho ElCharro del Dúo Chapala, o a los alaveses de Araia Joselu Anaiak con sus euskalrantxerak y los homenajes al maestro texmex Flaco Jiménez. ¡Ay Anselma, Anselma! Es verdad que a la final del domingo llegan los tapados , que no son gallos de pelea como Irujo o Aimar, pero los cuatro pelotaris son dignos de unos corridos, aunque Xala deba pleitesía a Pampi y sus chantsbasques y en Goizueta sean más de Alaitz eta Maider.
PD: Con la música de Gabino Barrera, Látigo de Burlada (Beloki) no entendía razones zumbando a la delantera. (Olaizola) Usaba dos manos y armaba los saques que daba gusto a cualquiera. (Eulate) Era alto y bien dado, muy ancho de espaldas y su golpe bien encanchado. De rara pegada de aire le daba el zurdo llamado Xala.
(*) Editor de manista.com