pamplona. A las 9.30 de la mañana daba comienzo el Medio Maratón de Pamplona. Unos 950 corredores inscritos, iniciaron, en la calurosa mañana del ayer, los 21.097 metros que completaban el recorrido de la 26ª edición del Medio Maratón de Pamplona. Del total, consiguieron llegar a la meta 865, siempre refiriéndonos a corredores con dorsal. La carrera permaneció bastante compacta durante los primeros momentos. Tras este comienzo, hacia el quinto kilómetro, sucedió una pequeña escapada en la que marchaban el keniano vencedor, Kipruto Rotich, el marroquí Elhassany, el navarro Antonio Etxeberria y dos participantes más. La dispersión total de este grupo de cabeza tampoco se hizo esperar y desde el kilómetro siete los tres primeros corredores, el keniano, el marroquí y el navarro marcharon cada uno en solitario. Al final, no se batió ningún récord, y el vencedor, Kipruto Rotchi, que venía de ganar la Media Maratón de Canals en Valencia el mes pasado, logró completar el recorrido en 1h:07.00. Antonio Echeverría, primer navarro y tercero en el podio absoluto masculino realizó una marca de 1h:08.27. La carrera comenzó muy rápido y estuvo marcada por el viento, factor que pudo hacer que las marcas empeorasen con respecto al año anterior, y que, sin duda, fue el peor enemigo de los deportistas.
Flora Kandie, la primera mujer en traspasar la línea de llegada, realizó la prueba en un tiempo de 1h:16.32. Esta atleta, compatriota del vencedor masculino, inició la carrera como una de las favorita y no defraudó. Ana Casares, logró cruzar la meta en un tiempo de 1h:21.26, colocándose así como la segunda en la clasificación absoluta femenina y como la primera navarra en atravesar la meta. Casares también logró en esta edición emplazarse como la campeona de las veteranas. Durante todo el recorrido figuraron, según la organización, unos 300 voluntarios situados en los avituallamientos, en los alrededores del estadio y dentro de él. A la llegada, y en primera lugar, los participantes debían deshacerse de los chips que llevaban en las zapatillas, novedad tecnológica de esta edición que permitió realizar unas clasificaciones más exhaustivas. Después, los atletas recibieron, además de botellines de agua, camisetas y gorras del Día de Europa, pues se aprovechó el acontecimiento deportivo para conmemorar el 50 aniversario de la firma de los Tratados de Roma.
Casi 400 espectadores recibieron, entre aplausos, a los atletas que atravesaban la meta. Algunos en mejores condiciones que otros. Muchos de los participantes que ayer recorrieron los 21 kilómetros de la carrera lo hicieron sin dorsal, entre ellos una joven promesa, Gabriel Uriarte. Un joven atleta de 13 años que aseguró haber cubierto el recorrido en dos horas y seis minuto y que no pudo realizar la carrera con dorsal por no tener la edad suficiente. Al término de la prueba se procedió a la entrega de premios. En primer lugar, subieron al podio las veteranas y los veteranos, para dejar paso después a los campeones absolutos, de la categoría femenina, primero y de la masculina por último.