madrid. Las 23 acusaciones particulares y populares en el juicio del 11-M solicitarán en su informe final indemnizaciones de un millón de euros por cada víctima mortal de los atentados, tras acordar retirar su reclamación de responsabilidad civil del Estado por la masacre.
Según uno de los letrados de las acusaciones, en una reunión mantenida ayer los abogados cuyas asociaciones solicitaban la responsabilidad civil del Estado -la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, que preside Ángeles Domínguez, que la pedía de forma subsidiaria, y otra particular que representa a dos víctimas chilenas y que consideraba que esa responsabilidad era directa- acordaron retirar esta petición con vistas a poderla solicitar por otra vía como la contencioso-administrativa.
Así, entre todos los abogados de las acusaciones decidieron solicitar que los acusados indemnicen con una misma cantidad por cada uno de los 191 fallecidos en los trenes y el GEO muerto en Leganés (un millón de euros) y de no poder éstos hacer frente al pago de esas indemnizaciones obtenerlas del Estado a través de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo.
312 kilos de explosivos Dos peritos de la Guardia Civil expusieron ayer que en los diversos viajes que hicieron desde Asturias a Madrid tres miembros de la célula que perpetró el 11-M, los acusados Sergio Álvarez y Antonio Iván Reiss y el menor ya condenado por estos hechos, El Gitanillo, se trasladaron 312,50 kilos de explosivos.
Así lo manifestaron estos agentes en la jornada cuadragésima primera del juicio por los atentados, en la que explicaron que de esos 312,50 kilos, 270 fueron transportados entre el 28 y el 29 de febrero de 2004 por los suicidas Jamal Ahmidan, El Chino , Abdennabi Kounjaa y Mohamed Oulad Akcha; 25 los llevó Sergio Álvarez en la mochila que trasladó en autobús el 5 de enero de ese año; y el resto, entre el viaje que hizo Antonio Iván Reiss el 9 de enero y el realizado por El Gitanillo , a finales de ese mes.
La jornada cuadragésima primera se suspendió hasta el próximo lunes debido a que la fuerte tormenta que descargó ayer en Madrid estropeó el sistema de grabación de la sala.
Tan sólo habían transcurrido unos treinta minutos desde que comenzara la sesión vespertina de la vista, cuando a las 16.50 horas la tormenta de agua y granizo descargó un rayo que afectó a una parte del sistema eléctrico del pabellón que hizo que se fuera la señal audiovisual institucional que ofrece la sala, así como el sistema de grabación. >efe