'woyzeck' Autor: Georg Büchner. Compañía: Caracois. Dirección: Ángel Sagüés. Intérpretes: Nerea Bonito, Juan San Segundo, Txori García Úriz, Iratxe García Úriz. Lugar y fecha: Teatro Gayarre. 17/05/07. Público: Tres cuartos de entrada.
POR pedro zabalza
HACE dos años, Caracois se estrenaba con A los hombres futuros , un espectáculo sobre poemas y canciones de Bertolt Brecht que reunía unos niveles de calidad poco usuales en el teatro independiente navarro, y menos en una compañía tan joven. El propio grupo confiesa que después de esa pieza sufrió un período "de reflexión y de cierta desorientación", con las lógicas dificultades para mantener una compañía tan amplia, en la que varios de sus miembros mantienen otras actividades teatrales paralelas. Que Caracois haya resuelto esas dificultades y presente un segundo montaje, aunque sea con el grupo en versión "reducida", constituye una excelente noticia.
Aunque en un principio anunciaron una pieza basada en textos de Benedetti y Cortázar titulada Cambalache , finalmente el regreso se ha producido con Woyzeck , del alemán Georg Büchner. El texto de Büchner es una pieza clave en la historia del teatro, una obra que supuso una revolución de los modos de entender la literatura para la escena, tanto en su contenido como en su forma. Büchner marca en Alemania el ocaso del Romanticismo y el principio de otras corrientes estéticas como el Naturalismo, el Realismo o el Expresionismo; un cambio con el que los alemanes se adelantan a toda Europa en medio siglo. Para que nos hagamos una idea: en los años en los que Büchner escribe Woyzeck , en España se estrena Don Álvaro o la fuerza del sino , y, poco después, Don Juan Tenorio . Comparada con estas obras, la estructura en breves escenas de Woyzeck , sus personajes extraídos del lumpen o su sangrienta y desesperada historia resultan rabiosamente contemporáneos.
Ángel Sagüés ha sustituido a Constanze Rosner en la dirección. Sagüés es un director de garantías, pero tiene el "inconveniente" para el espectador navarro de que su estilo es más conocido y deja menos espacio para la sorpresa. Efectivamente, en Woyzeck se detecta la mano de Sagüés, lo cual tampoco es malo: por ejemplo, resulta impecable esa última escena con Woyzeck y María entrando con paso de boda y cara de funeral bajo una luna roja y casi lorquiana. Caracois ha preservado no obstante una de sus señas de identidad, cual es la música tocada en directo. El acordeón de Iker Lorea acompaña y viste una acción que casi pide música (Tom Waits, por ejemplo, compuso las canciones para una de las muchas adaptaciones de la pieza).
No obstante, hay una cosa de esta versión que no me acaba de encajar: esa pretensión por caracterizar a cada personaje con un acento. Si es por marcar las diferencias entre los personajes interpretados por un reparto tan exiguo, me parece que se trata de una pretensión superflua. En el caso de los dos personajes principales, Woyzeck y María, el acento andaluz puede contribuir a acercarlos en el imaginario del espectador a las raíces más populares de la sociedad. Aunque en algún momento resbalan con eses y zetas, Nerea Bonito y especialmente Juan San Segundo están impecables en esos papeles, y, algunas veces, estremecedores. Pero el acento vasco del Tambor Mayor (Txori García Uriz) mueve más bien al personaje hacia el terreno de la caricatura. Algo que parece buscado con su caracterización como tamborrero donostiarra. Y permitir que la risa se cuele en un texto tan duro como Woyzeck puede ser peligroso.