E L equipo de gobierno municipal se encuentra, valga el símil bursátil, en pleno rally de fin de legislatura. Desde hace meses las encuestas han venido reflejando la posibilidad de que UPN y CDN no alcancen la mayoría absoluta que les permita revalidar la vara de mando. Ante este estado de cosas, los grupos de la oposición llevan tiempo denunciando que regionalistas y convergentes están dedicando parte de su acción de gobierno a adoptar medidas que, bien por acción o por omisión, tienen por objeto perpetuarse en el poder.
Así, expedientes polémicos como el de unas piscinas de gestión privada en Mendillorri, se encuentran guardados en un cajón a la espera de mejores tiempos, en los que la lejanía de unos comicios puedan disipar la oposición vecinal. Bajo la misma llave se han cerrado proyectos contemplados en el programa electoral para la presente legislatura, como el de construir un museo de los Sanfermines. Después de que se hubieran gastado 100 millones de pesetas en el proyecto, la subvención de 3,7 millones de euros de la Unión Europea se destinó a financiar la construcción de los nuevos viales que unirán el Ensanche con Lezkairu.
Por el contrario, se han agilizado otras resoluciones como las convocatorias para cubrir puestos municipales de los niveles A y B. Según denuncian varios grupos, la mayor parte de estas plazas (arquitectos, letrados o periodistas) se ha ofertado al final de la legislatura y tras modificar la ordenanza del euskera. En otras palabras, los puestos de más alto nivel han sido cubiertos por personas sin perfil de euskera, por lo que una hipotética nueva modificación de la norma por otra corporación no tendría un efecto real, ya que las plazas se encontrarían cubiertas.
Pero, sin duda, la principal queja de los ediles del PSN, IU, Aralar y EA, ha sido la interpretación y posterior aplicación que UPN y CDN han hecho de la nueva Ley de Modernización de los entes locales. Consideran que se ha dotado a la Junta de Gobierno (UPN-CDN) de excesivas prerrogativas para aprobar los asuntos más importantes, sin permitir la intervención del resto de grupos.
Así, los expedientes llegan al Pleno sin posibilidad de haber sido enmendados en su redacción y sometidos al rodillo del voto que UPN y CDN han impuesto con su mayoría absoluta. La consecuencia de este procedimiento no podía ser otra que la de haber convertido al máximo órgano de decisión municipal en un mero trámite, al que apenas si llegan expedientes de calado y los que lo hacen están aprobados de antemano.
un proyecto que parecen varios En otro orden de cosas, en los últimos meses han proliferado las ruedas de prensa en las que el mismo proyecto ha sido presentado varias veces, con diferencias en muchos casos sólo de matiz. No en vano, desde principios de 2007 la alcaldesa, Yolanda Barcina, acude al menos a un acto diario. Por su importancia destacan los de la nueva estación de autobuses, el parking de Hospitales o la Escuela de Música de la calle General Chinchilla.
En cuanto a la nueva terminal, en el último año se ha convocado en tres ocasiones a los medios de comunicación para realizar otras tantas visitas a las obras. Cabe recordar que el retraso en su finalización (prevista para marzo de 2007) va a impedir al actual equipo de gobierno hacerse la foto de su inauguración.
Después de que el Gobierno rompiera de forma unilateral en 2005 el convenio firmado con el Ayuntamiento para construir el parking de Hospitales, el Consistorio ha informado varias veces del proyecto, que decidió sacar adelante en solitario. En las últimas semanas el equipo de gobierno volvió a informar en rueda de prensa de la inversión de 4,8 millones de euros para construir la Escuela de Música.
Por último son numerosos los acuerdos que se han presentado de forma reiterada bien en rueda de prensa o por medio de comunicados, como el de la construcción de un parking en la plaza Manuel Turrilas o la convocatoria para reurbanizar espacios privados de uso público.