EGÜÉS. La presencia de Sarriguren va a distorsionar el mapa electoral teniendo en cuenta la llegada de parejas jóvenes y la concurrencia de nuevas formaciones políticas. El censo electoral ha pasado de 2.900 a 5.379 electores. Sarriguren ha tenido la suerte de aterrizar en un ayuntamiento con recursos y una situación económica envidiable como consecuencia de otros crecimientos urbanísticos en Gorraiz, Badostáin y Olaz. Atrajo además la nueva Ciudad de la Innovación o Parque Tecnológico y desplegará junto a las viviendas un nuevo sector comercial y de servicios. El Ayuntamiento decidió reinvertir en Egüés los ingresos que recibe de esta urbanización con un gasto de 18 millones en las nuevas macro instalaciones deportivas y en las nuevas oficinas municipales. Sin embargo, los servicios básicos que han dependido del Gobierno de Navarra como el colegio, el 0-3 años o el consultorio médico están en fase de proyecto, incumpliendo por otro lado los plazos comprometidos.
Más fácil lo ha tenido la iniciativa privada a la hora de preparar suelo para trasladar sus instalaciones, como es el caso de Maristas y, en un futuro, Salesianos. Las obras del primer centro (0-18 años) se encuentran avanzadas para que pueda abrir sus puertas a finales de 2008 con el tramo infantil.
Los nuevos crecimientos urbanísticos del valle han sido blanco de las críticas de la oposición y de concejos como Badostáin. Alertaban de que se podían levantar hasta 17.000 viviendas, tildaban de desmesurados los crecimientos de Badostáin y Alzuza, y denunciaban intereses de promotores. UPN (7 de 11) decidió en el último momento retirar el Plan Municipal (10.000 nuevas viviendas), aludiendo deficiencias formales. Egüés se ha visto salpicado por otro lado en 2003 por un sonado caso de corrupción urbanística que le costó a Iñaki Galipienzo la alcaldía (le sustituyó Andía) y una petición del Fiscal de 18 meses de prisión y 10 años de inhabilitación por prevaricación. >a.i./E.a.