tafalla. La Zona Media lleva meses escuchando en varios foros y por parte de distintas autoridades que ha llegado su momento. Sin embargo, las perspectivas de desarrollo se encuentran ante sí con numerosas trabas. La dudosa delimitación comarcal de una zona que vertebra el área central de Pamplona con todo el territorio del Eje del Ebro, y que abarca el corredor que va desde Estella hasta Sangüesa es una de las principales dificultades. Las demarcaciones administrativas y jurídicas han venido a incluir dentro de la Zona Media a los núcleos poblacionales que van desde la Valdorba hasta el Valle del Aragón, incluyendo algunos municipios de la Ribera del Arga, que tienen su cabecera en Tafalla (partido judicial y capital administrativa) y Olite (cabeza de merindad).
Las dificultades de la delimitación geográfica hacen que en algunos municipios la conciencia de pertenencia a la comarca no esté demasiado clara. Además, como consecuencia de la fuerte atracción que ejercen las ciudades cercanas y particularmente Pamplona, unida al desarrollo de las poblaciones de escala intermedia, cada vez mejor dotadas en los servicios básicos, hacen que las cabeceras estén acusando en lo últimos tiempos una cierta crisis de liderazgo.
comunicaciones
Situación privilegiada
Sin embargo, su estratégica ubicación unida al enorme potencial de sus comunicaciones hacen de la Zona Media un área fundamental dentro de la estrategia territorial futura. El enlace existente con la AP-15, unido al proyecto de un nuevo acceso -situado en el este de Tafalla- son dos ventajas con las que cuenta la zona a la hora de su desarrollo futuro. Sin embargo, los estudios preliminares elaborados para las POT han constatado la necesidad de mejorar los ejes Estella-Tafalla-Sangüesa, potenciando la NA-132, e incluyendo la construcción de una variante Este-Oeste en la Ciudad del Cidacos.
Por otro lado, el reforzamiento de la capacidad industrial y logística, la especialización sectorial en actividades consumidoras de espacio, el aumento armónico del número de habitantes, el engarce del área urbana de Tafalla-Olite en el denominado Área Polinuclear Central por medio de un sistema de transporte colectivo eficaz y la dotación de servicios públicos son los principales retos para el desarrollo de esta zona.
economía
Preeminencia industrial
La importancia del sector industrial en la economía de la zona es muy evidente desde hace algunos años. La industria se centraliza en Tafalla y Olite: Víctor Luzuriaga, Berlys, Pepsico, Pelcer, etcétera. Sin embargo, en los últimos años se ha observado un incremento en el número de factorías instaladas en el Valle del Aragón: Caparroso (Rockwool; Acciona Biodiesel) y Mélida (factoría avícola de AN). Frente a este tipo de empresas que continúan su volumen de producción y su nivel de ingresos, se encuentran otras como Pastas Garro de Santacara, que desde 2002 se enfrenta a una difícil situación económica, que incluso la ha llevado a convocar un concurso de acreedores. Además de estas áreas industriales, localidades limítrofes con la Zona Media tienen una importante proyección industrial, como Peralta, que cuenta con empresas tan importantes como Azkoyen y Jofemar, y toda una serie de talleres dependientes.
El sector industrial ha sido el principal responsable del descenso en el paro de la comarca de Tafalla, que en el último año fue del 27,1%, el mejor registro de toda Navarra. Especialmente significativa es la disminución en los niveles de desempleo femenino (11,3%) frente al 9% de los hombres. Pese a lo esperanzador de estas cifras, las delegaciones sindicales de la zona alertan de las elevadas cifras de temporalidad, una de las principales deficiencias del empleo.
La creación del polígono de La Nava está absorbiendo las necesidades actuales de suelo industrial de la zona, aunque su ocupación del 85% hace necesaria la planificación de nuevas areas. Así, la implantación de grandes industrias agroalimentarias, así como de empresas dedicadas al medio ambiente urbano y a la gestión de residuos son las grandes oportunidades para el sector.
canal de navarra
El reto de reconvertir la agricultura
El agua del Canal de Navarra llegará a varios municipios de la Zona Media en 2008 (Mendigorría, Artajona y Larraga), en 2011 lo hará a localidades como Berbinzana, Caparroso, Falces, Larraga, Marcilla, Miranda de Arga, Olite, Peralta y Tafalla, o lo que es lo mismo, a la zona regable denominada como sector IV y que alcanzará las 11.915 hectáreas. En la actualidad ya se han adjudicado las obras de los tramos 6, 7A, 19A y 19B, que abarcan 27,74 kilómetros y que dejará la infraestructura a las puertas de Tafalla.
Sin embargo, y a pesar de que todavía queda tiempo para que la llegada del agua sea una realidad, los agricultores tienen que decidirse ya sobre qué tipo de cultivos quieren para el futuro. La mayor parte de los propietarios tiene todavía dudas sobre la viabilidad de los cultivos de regadío.
De hecho, la llegada del Canal significará para la mayor parte de agricultores de la zona un gran cambio y una gran inversión que muchos no están dispuestos a asumir debido a los malos momentos que atraviesa el sector. Aun así, el agua aporta una alternativa al tradicional cultivo de secano de la zona, por lo que a los nuevos ayuntamientos así como al departamento de Agricultura les toca ahora proponer nuevos productos y alternativas que hagan viable la inversión en regadío. La experiencia de otras zonas de Navarra hace intuir que la producción de biodiésel y el cultivo de productos como el maíz dulce y el guisante pueden ser algunas de las soluciones propuestas.