teherán. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió ayer de que "los pueblos de la zona arrancarán de raíz la entidad sionista (Israel)" si vuelve a atacar Líbano, "como lo hizo el pasado verano". Además, Ahmadineyad recalcó que están cerca de cumplir "el objetivo" de su plan nuclear.
Ahmadineyad, en un discurso pronunciado en Isfahán, también exigió que "ponga fin a las agresiones, asesinatos y genocidio en contra del pueblo palestino".
"Se equivocan si creen que con el asesinato de los líderes palestinos y la represión del pueblo de Palestina pueda preparar una nueva guerra contra Líbano", recalcó. "Si no frenáis de forma rápida las prácticas de genocidio contra los palestinos, los pueblos de la región se vengarán de vosotros", insistió el presidente.
Ahmadineyad reafirmó además que "no teme las amenazas", y que seguirá adelante con el programa nuclear, incluido el enriquecimiento de uranio, tras considerar que los iraníes "están cerca de su objetivo final".
Este incremento de la tensión dialéctica entre Irán e Israel la ha plasmado militarmente EEUU con un aumento sustancial de la presencia de su Armada en el Mar del Golfo, al que ha enviado dos portaaviones con sus correspondientes acorazados y barcos de apoyo. En total, nueve embarcaciones con 17.000 marines a bordo.
Pese a este radical aumento de la presencia militar de EEUU en la zona y a las advertencias de un recrudecimiento de los enfrentamientos en Irak que lanzó ayer Bush, la Casa Blanca quiso quitar hierro al asunto.
"EEUU no tiene intención de ser una demostración de fuerza", dijo ayer el jefe del Pentágono, Robert Gates. "Es sólo un ejercicio: quisimos aprovechar la ocasión de que coinciden en la región tres contingentes y eso nos permite la práctica de coordinación y mandos", explicó Gates en una rueda de prensa.
El hecho es que en el Golfo se encuentran los portaaviones estadounidenses Stennis y Nimitz con sus respectivas flotas y escuadras de aviones, y la flotilla que transporta la unidad de Infantería de Marina. Un despliegue formidable, como el que no se había visto desde la invasión de Irak en 2003.
"Es un ejercicio puro y simple", sostuvo Gates. "La flotilla de la Infantería de Marina está en rumbo hacia Kuwait, donde desembarcará el contingente que irá a Irak". "Es sólo un ejercicio y se limita a unas 36 horas", añadió. >agencias