estella. Un proyecto desarrollado por el despacho de arquitectos Arqthema, de Burlada, se adjudicó ayer el primer premio en el concurso de ideas para diseñar el Centro Tecnológico de Artes Gráficas y Visuales Miguel de Eguía así como el vivero de empresas en el nuevo polígono industrial de Estella. El proyecto, tituladoIn-vita y obra de Edurne Ramírez y Borja Barredo, une los dos edificios previstos en uno, propuesta que fue muy bien valorada por el jurado, que le otorgó el premio establecido en 12.000 euros.
El jurado, que eligió por unanimidad al ganador entre siete propuestas, estuvo compuesto por el alcalde en funciones, José Ángel Izcue; el concejal de Industria, Ricardo Gómez de Segura; el arquitecto municipal, Javier Caballero; y otros dos profesionales, Guillermo Garbisu, representante del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro, y Elena Chávarri.
Según el fallo, In-vita "es el único que ofrece una fachada bastante protagonista y contundente hacia la carretera de atrás y la autovía. Será una imagen de lo que será el acceso al polígono". Además, creen que aúna los dos edificios en uno "de manera acertada y versátil. Lo hacen muy bien, y aunque sea un edificio pueden funcionar como dos, pero a la vez economizando; no sólo el tema de gas, luz y estas cosas, sino también en energías humanas".
Destacaron también que tiene muchas entradas de luz con ventanas y patios, buena ventilación y que es "sostenible". "La fachada permite proteger la estancias del viento nordeste".
Gómez de Segura e Izcue añadieron que "la voluntad" del Ayuntamiento, aunque no quedaba establecido en las bases del concurso, es que sean los vencedores del concurso los que redacten el proyecto definitivo del edificio. "Sería de sentido común", indicó Izcue.
las características El joven equipo redactor de la propuesta se mostró muy contento tras conocer que su proyecto había conseguido el primer premio en el concurso. Éste hace hincapié en la imagen que el edificio, baja más dos plantas, da al exterior como referencia del polígono y en lo que denominan espacios intermedios (incluye talleres, laboratorios, oficinas, etcétera) "que se escalonan al interior, en niveles y seminiveles, optimizando la luz y las comunicaciones internas".
El vivero se integra dentro de esos espacios intermedios "mediante el uso compartido de espacios de reunión con las áreas de laboratorios, talleres y oficinas, que se desarrollan a distintos niveles y favoreciendo la conexión entre los mismo y con el exterior".
Los autores están convencidos de que será un "referente" para la zona empresarial por lo que han diseñado un auditorio y una cafetería, que serán "espacios de reunión para todo el ámbito empresarial". El coste estimado de la construcción del edificio es de 4,59 millones de euros.