pamplona. La Comparsa de Gigantes de Pamplona ha recuperado para la ciudad de Santander su tradición centenaria de hacer bailar en los días festivos sus cuatro gigantillas . Las figuras, de 4 metros, algo más altas que los gigantes de Pamplona (3,70 metros) han sido realizadas por los expertos navarros bajo la dirección de Mari Ganuza. Además, los encargados de hacerlas bailar el pasado fin de semana fueron también miembros de la Comparsa de Pamplona.
Mari Ganuza explicó que su construcción, "realizada en madera y poliéster, ha requerido de seis meses de trabajo", así como que han asesorado a los miembros de la peña La Pera, que será la responsable en adelante de su conservación y de sacarlas a la calle.
Lasgigantillas representan a los cuatro miembros de una familia. Se trata de Don Pantaleón, Doña Tomasa, La Repipiada (hija de las anteriores) y de La Vieja de Vargas. Las figuras originales datan de 1789 y durante casi dos siglos estuvieron presentes en las principales fiestas de la capital cántabra. Sin embargo esta tradición se interrumpió en 1970, cuando quedaron destruidas en un incendio.
A causa de dicho parón de más de tres décadas, en Santander no hay aún personas que sepan bailarlas, por lo que fueron los miembros de la Comparsa de Pamplona los encargados de demostrar el pasado sábado cómo mantener en equilibrio los 50 kilos que pesa cada gigante. >c.b.