sartaguda. José Ramón Martínez Benito ha pasado unos días complicados. Su aceptación del voto del edil de ANV para conseguir la Alcaldía de Sartaguda le ha costado una fama mediática no buscada y, lo que es más importante, su militancia en el PSN, donde llevaba afiliado 25 años. Pero la sensación de "hacer lo que debía" y las numerosas muestras de apoyo recibidas por su decisión le han merecido la pena. Sin pelos en la lengua, antepuso el "deseo de la mayoría de los vecinos" a las directrices socialistas. El precio ha sido caro y ha vivido momentos duros. Ahora mira hacia atrás con cierta decepción pero respira con la conciencia tranquila. Llega el momento de trabajar desde el sillón de la Alcaldía.
¿Está más tranquilo?
Sí, aunque todavía hay alguna tirantez, que esperemos que con el día a día se solucione, con varios concejales de UPN. Confío en que según pase el tiempo vaya mejorando la situación, ya que parece que tienen disposición para trabajar.
¿Y con el PSN?
Hay un político en concreto que me ha fallado: el secretario general del PSN, Carlos Chivite. Me ha demostrado que no tiene talla para el cargo que representa. Primero, por la reacción hacia mi posición y, segundo, porque mintió con respecto a su actuación con Sartaguda. Y porque en el último comité regional no me dejó entrar a despedirme de mis compañeros, y eso que todavía no estaba expulsado del partido. Tenía diez días para alegar el expediente y entonces sólo habían pasado cuatro. Después de 25 años en el partido, me pareció una falta de ética por su parte no dejarme entrar como invitado.
¿Qué siente en el sillón de alcalde?
Responsabilidad y mucho trabajo. Normalmente vengo todos los días al ayuntamiento. Los papeles no ahogan pero te vuelven loco, hay demasiada burocracia para según qué cosas.
Tras su anuncio de que aceptaría el apoyo de ANV, ¿ha pasado los peores o los mejores días de su vida?
El peor día fue el que se anunció que el partido socialista me decía que tenía que dejar la alcaldía a UPN. La gente venía a casa y personas mayores lloraban porque pensaban que yo les había traicionado. Y el segundo peor día fue cuando subí al comité regional y me prohibieron entrar. Me sentí como un trapo y decepcionado. Pero he recibido infinidad de apoyos a los que espero contestar, y eso compensa. Muchas llamadas han venido del Partido Socialista de Euskadi.
Ahora que ni usted ni la asamblea local forman parte del PSN, ¿qué va a pasar?
Todavía no sabemos qué pasos habrá que seguir. Tenemos claro que la palabra "socialista" irá por delante, pero no hay nada decidido. Hay bastante gente que no ha sido del PSN y que estaría dispuesta a formar parte del nuevo grupo. Ha habido un movimiento social importante.
¿Se ha marcado un antes y un después en Sartaguda?
Creo que si la Alcaldía funciona bien, sí se habrá marcado. Ahora toca demostrar.
¿Sartaguda se puede ver negativamente afectada para las ayudas de la Administración?
Espero que no, aunque dependerá del Gobierno que esté. Aunque no estuviese ANV, si sigue UPN estaríamos en la misma situación.
¿Qué cree que va a pasar en el Gobierno de Navarra?
No sé si es lo que creo o lo que quiero, pero apuesto por un gobierno socialista con IU y NaBai; pero la ejecutiva regional del partido socialista y el PSOE prefieren un pacto con UPN. Además, con las últimas actuaciones de ETA se va a perder la posibilidad del tripartito. Desde hace diez años para aquí siempre he dicho que ETA es la que mantiene a la derecha, la extrema derecha, la Iglesia y el Opus Dei. Se complementan y no puede vivir la una sin la otra.
¿Qué va a cambiar en Sartaguda con la vuelta de la izquierda al Ayuntamiento?
La parte de la izquierda estará más contenta. Ha estado golpeada por los medios de comunicación y se ha unido y aglutinado. Se han limado muchas asperezas.
¿Cómo es la relación entre los vecinos?
Las rencillas siempre han estado ahí, pero se han exagerado mucho estos días. Hemos sido más los candidatos que los propios vecinos los que hemos levantado la polémica. Ha habido declaraciones que no reflejan lo que pasa; se ha dado una imagen fatalista hacia el exterior. Que yo sepa, ningún votante de aquí de ANV es criminal. Sin embargo, entre los votantes de UPN hay todavía criminales del 36.
¿El Parque de la Memoria será positivo para Sartaguda?
Sí. Creo que traerá gente y tendremos que mejorar nuestros servicios. Desde el Ayuntamiento intentaremos apoyar más el proyecto ampliándolo o llevando el gasto del mantenimiento.
¿Cuáles son sus prioridades?
La residencia de ancianos. Cerca del 50% de los vecinos tiene más de 65 años. Intentaremos que tenga una gestión pública y no privada, pero lo importante es hacerla cuanto antes. También habrá que potenciar la llegada de empresas a los polígonos. En cuanto a la agricultura, estamos en plena cosecha y no hay buenas perspectivas para este año. La gente poco a poco va abandonando el campo porque es duro y cuesta mucho, por eso el polígono es una especie de compensación.
¿Y qué problemas hay que solucionar?
Las condiciones de vida de muchos inmigrantes que viven en Sartaguda. Es un tema complicado pero que habrá que mejorar.
¿Se dejará asesorar por Íñigo Pascual (UPN), el anterior alcalde?
Si hay buena voluntad de trabajar, como parece, no se tratará de asesorar, sino de trabajar en equipo. Todavía tengo que repasar los proyectos que hay en marcha.
¿Sartaguda vuelve a ser de izquierdas o nunca ha dejado de serlo?
Sartaguda siempre ha sido de izquierdas.