huarte. El Ayuntamiento de Huarte ha dado impulso a las obras que culminarán el complejo espacial que da forma al nuevo Centro de Arte Contemporáneo de Huarte. El restaurante, una mediateca y otras mejoras interiores complementan la inversión promovida por el Consistorio huartearra en esta dotación cultural en la que habrá invertido un total de 6,68 millones de euros en el edificio, alrededor de un 3,8% por encima de lo presupuestado en su origen. Un total de 6.451.000 corresponden al presupuesto inicial, y 225.000 euros a desviaciones y modificaciones, según informó el alcalde, Javier Basterra. Los trabajos a los que ahora se destinan 215.977 euros (más IVA) deberán estar finalizados para el 11 de octubre de este año, y el espacio destinado a cocina antes del 14 de septiembre, según los plazos que ha fijado la sociedad municipal Areacea en la última licitación (procedimiento negociado sin publicidad comunitaria).
El nuevo gobierno local se muestra dispuesto a concluir las obras del nuevo edificio y a "sostener" el actual contrato de gestión, aunque coinciden en la necesidad de revisar el modelo de financiación y el grado de implicación del Ayuntamiento que ahora soporta con un 20% del gasto corriente por lo que podría ver comprometido el equilibrio financiero de sus arcas. Una dotación de 1.200.000 euros anuales a través de patrocinios y de Areacea destinados a la programación y gestión es el compromiso financiero (el contrato con Fundación Ordoñez se firmó el año pasado para seis años) que podría lastrar finalmente la economía local.
El alcalde, Javier Basterra (NaBai), tiene clara la vocación foral de este centro. "Es un equipamiento para toda la comunidad y lo que no entendemos es cómo se ha podido invertir tanto dinero para una dotación que es inviable para un municipio", remarca. El Gobierno de Navarra ha concedido hasta ahora un millón de euros para contribuir al desarrollo de las obras y no existe ningún compromiso de financiación futura para el capítulo de funcionamiento y programación, remarca. "Estamos expectantes porque se quedó con el consejero de Cultura Juan Ramón Corpas en que entraran en el Patronato tres miembros del Gobierno foral", remarcó.
En estos momentos el Ayuntamiento aporta 1,2 millones anuales de los cuales se esperaba que un 40% se cubriera con esponsorizaciones. Ese porcentaje no se ha alcanzado con los patrocinios conseguidos a través de algunas empresas radicadas en el municipio o que han desarrollado obras en el mismo como son Obenasa, Viguetas, Cinfa, etcétera. Según Basterra, es compromiso tanto del Ayuntamiento como de la empresa gestora la búsqueda de recursos por parte de la iniciativa privada.
Basterra destaca por otro lado que se han mantenido contactos con la Fundación Ordoñez, adjudicataria de la gestión, para coordinar con dicha empresa las "políticas culturales" de tal forma que la programación cultural local y las asociaciones del municipio tengan cabida en el nuevo espacio, tal y como reconoce el contrato.
Desde ANV (en la Junta de Gobierno), Andoni Muñoz resalta la proyección regional del museo. "Habrá que ver la vinculación del Gobierno de Navarra a partir de ahora antes de analizar el resto de las opciones", indica. "Nosotros hemos sido críticos con el modelo de gestión y creemos que el proyecto de Xabier Morrás hubiera tenido otra repercusión en el pueblo", subraya.
Por su parte, Natxo Barberena, de Zubiarte, ve fundamental "reconducir" la situación de este centro y que sea el Gobierno el que asuma en su totalidad el control y financiación del centro. "Tenemos dificultades económicas para acometer un campo de fútbol de hierba artificial, y no podemos pensar a futuro en mantener un proyecto de esta envergadura", remarca.
El nuevo restaurante en planta baja, que tendrá una capacidad para 24 plazas y contará con una cafetería, estará gestionado por Don Pablo de Pamplona, que ofertará un menú de caché "medio alto". Este restaurante se ha caracterizado por trabajar el ala más moderna de la cocina y aplicar técnicas de vanguardia ligadas a la tradición. La idea es ofrecer carta para comidas y cenas de grupos y empresas, además de particulares, y con un horario de cierre diferenciado del centro. Asimismo, el espacio destinado en un principio para una pequeña tienda en el hall de entrada se va a sustituir a sugerencia de la Fundación Ordóñez, por una mediateca.