pamplona. Un centenar de militantes del PSN de 22 agrupaciones locales, reunidos ayer en Pamplona, reiteraron en un comunicado su apuesta por un Gobierno de coalición para Navarra con Nafarroa Bai e IU, y tras criticar con dureza la gestión de la Ejecutiva Regional, instaron la apertura de un periodo de "autocrítica, reflexión, evaluación de responsabilidades, debate y decisión interna que culmine en el correspondiente congreso regional en el que nos dotemos de una nueva dirección política".
Los reunidos, que descartaron la creación de un nuevo partido y apostaron por "hacer un nuevo PSN-PSOE desde dentro del PSN-PSOE", decidieron coordinar sus acciones con las que emprenda el grupo de afiliados de la Ribera que en el encuentro que mantuvieron el pasado lunes hicieron un llamamiento a desobedecer la orden de Ferraz de facilitar el acceso de UPN al Gobierno y desoír los mandatos de la Ejecutiva Regional.
En el comunicado aprobado por unanimidad de los asistentes, entre los que había una notable presencia de miembros del Comité Regional del PSN de las agrupaciones de Pamplona y su Comarca, se rechaza la decisión de propiciar la investidura de Miguel Sanz por ser contraria a las resoluciones del Comité y la Ejecutiva Regional, que ha tenido como consecuencia la dimisión del candidato, Fernando Puras "que respetamos y consideramos adecuada, aunque no suficiente de cara a iniciar un nuevo periodo de reflexión política e importantes cambios" en el seno del partido.
Añaden que estos hechos suceden a la situación "de descrédito político y social creada por actuaciones precedentes del ex candidato, el secretario general del PSN-PSOE y su Comisión Ejecutiva: más de dos meses de confusas negociaciones; inadecuada y errónea gestión ante la Ejecutiva Federal del sentir unánime de los socialistas navarros, ruptura de las conversaciones con Nafarroa Bai e IU, propuesta de gobierno de concentración entre todas las fuerzas políticas, etcétera".
El comunicado añade que lo ocurrido ha generado una "profunda desazón e incomprensión" en el PSN, que asumió el deseo de "cambio político del ciclo de crispación, manipulación y conservadurismo del Gobierno de UPN-CDN" expresado por una "mayoría social de progreso". En consecuencia, y "pese a no ser los responsables directos, creemos necesario pedir disculpas a la ciudadanía navarra".
Por todo ello, y aun reconociendo la competencia federal para decidir la política de pactos, muestran su disconformidad con el acuerdo adoptado "y ratificamos nuestra apuesta política por un Gobierno de Navarra bajo presidencia socialista, con apoyo de NaBai e IU, sobre las bases programáticas ya consensuadas".
Tras opinar que la única apuesta política posible para el PSN-PSOE "es la de convertirse en un instrumento al servicio de cambio político progresista de Navarra", reivindican el modelo de transformación social emprendido por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y su aplicación en Navarra "a través del acuerdo con las fuerzas progresistas". Asimismo, reclaman un nuevo marco de relaciones entre el PSN y el PSOE "equiparables a la singularidad institucional de Navarra en el conjunto de España".
Los firmantes del manifiesto exigen "un análisis crítico y concienzudo del fracaso en las elecciones locales, con pérdida de importantes alcaldías, y en las forales, tras las que tenemos el dudoso honor de ser la única comunidad en la que somos la tercera fuerza política". Asimismo, lamentan "la indefinición mostrada durante la larga precampaña electoral, la postergación sistemática de las candidaturas de compañeros claramente identificables con el cambio político, los mensajes contradictorios, la insensibilidad ante importantes demandas ciudadanas o la propia desorganización electoral nos han pasado factura", y se preguntan si de haber sido la segunda fuerza política hubiese decidido lo mismo Ferraz.
Esa autocrítica debe culminar, a su juicio, con un Congreso Regional del que surja una nueva dirección que aporte "solvencia y credibilidad política ante la militancia, el electorado y el conjunto de la sociedad navarra. Un congreso que convenza y garantice a la sociedad navarra que nunca más les fallaremos".
El documento fue suscrito por 100 militantes de las grupaciones de Pamplona, Sesma, Burlada, Villava, Burlada, Aranguren, Barañáin, Ansoáin, Beriáin, Andosilla, Sangüesa, Lodosa, Alsasua, Zizur Mayor, Lerín, Olite, Alsasua, así como de las Juventudes Socialistas y delegados sindicales de UGT, que acordaron nombrar portavoz al concejal del Ayuntamiento de Pamplona Ángel García Undiano.