pamplona. Cuatro dirigentes de la Ejecutiva del PSN presentaron ayer la dimisión después de que se consumara la elección del candidato de UPN, Miguel Sanz, como presidente del Gobierno de Navarra gracias al voto en blanco de los parlamentarios socialistas. Los dimisionarios son Mariano Cerezo (Secretaría de Empleo), Lourdes Montero (Infraestructuras, comunicación y telecomunicaciones), Teresa Iradiel (Desarrollo Rural, Agricultura y Ganadería), y María Luisa Osta (Formación). Estas cuatro dimisiones en la Ejecutiva se suman a la que ya presentó la ex secretaria general de las Juventudes Socialistas de Navarra, Irene Lapuerta, que formaba también parte de la dirección regional del partido como secretaria de Bienestar Social.
Mariano Cerezo, ya ex secretario de Empleo, justificó su decisión por el "bochornoso y lamentable espectáculo que está dando la dirección de este partido" que, a su entender, "es rehén de Ferraz, ha demostrado no tener personalidad ni autonomía, ha traicionado y mentido a la militancia y ha perdido todo el crédito para seguir encabezando el partido". Recomendó el socialista tudelano al secretario general, Carlos Chivite, que "dimita y con él se vaya toda la Ejecutiva en bloque". A los miembros del grupo parlamentario les pidió lo mismo ya que "nos han traicionado" al acatar sin rebelión las imposiciones de Madrid. "Que nos traicionen a los militantes es lo de menos, pero que traicionen a los votantes y simpatizantes es denigrante".
Mandó dos mensajes: el primero, irónico, a Zapatero diciéndole que "no hace falta un congreso del PSN, sino un buen fax por el que nos lleguen sus órdenes"; el segundo, directo, a José Blanco descalificando la "prepotencia con la que actúa frente a los afiliados. Miedo me da cómo actuará con los que no lo son". >A.gil