ANA hizo ayer en Berlín una carrera fenomenal. Aunque queríamos ir con prudencia al principio, nos metimos en un grupo que iba un poco más rápido de lo que pensábamos, pero a ella se le veía tan a gusto que decidimos seguir ahí. La pena fue que en los cinco últimos kilómetros el viento en contra y las molestias musculares nos hicieron perder tiempo. Era el momento de sufrir y ser constantes para no tirar la carrera por la borda. Para mí fue muy bonito ayudar a Ana a batir el récord navarro. Era mi tercer maratón -debuté en Berlín en 2002 y corrí también en Amsterdam, en 2005- y da gusto estar en el que quizás es el maratón más importante del mundo y, además, sentirte importante tirando del grupo de Ana y ayudándole.
Creo que a ella aún le queda margen de mejora, porque sólo ha corrido tres maratones y tiene todavía mucho que aprender. Creo que es una prueba que hay que correr varias veces para aprender cómo se hace. En 2008 son los Juegos de Pekín y quizás pueda aspirar a participar, porque está ahora entre las cuatro o cinco mejores españolas. A ver si es posible.
* Atleta del Hiru Herri y 'liebre' de Ana Casares en el maratón de Berlín.