pamplona. Los adolescentes y su problemática son los protagonistas de las jornadas que, entre ayer y hoy, celebra Anasaps -Asociación Navarra para la Salud Mental- en Baluarte bajo el título de Adolescencia y Salud Mental. Prevención y factores de riesgo . En este ámbito, su responsable de Atención Directa, Egoitz Medina, señaló que "el dato más preocupante es que, de las personas que acuden por primera vez a los centros de Salud Mental, un 19% son menores de 16 años". Esto es, uno de cada cinco pacientes que acuden a la consulta de esta especialidad está en este sector de edad. Los diagnósticos que más se repiten en este núcleo de afectados son los trastornos de la conducta y los cuadros de ansiedad. La prevención fue el principal mensaje que se lanzó desde esta asociación, ya que, según aseguraron, "cuanto antes se resuelven las primeras complicaciones mejor será el pronóstico".
La adolescencia es una etapa clave para la detección de futuras enfermedades mentales. Y en esta labor preventiva resulta fundamental la labor tanto de la familia como de los profesores. Según relató Medina, en muchas ocasiones se logra corregir los primeros problemas gracias a una intervención a tiempo, tanto de los familiares como de profesionales y los orientadores de los centros de estudio.
"No obstante, en algunas ocasiones, la evaluación y el seguimiento que realiza el profesional muestran que, tras esas dificultades de adaptación, se esconde un problema más serio", argumentó. Una situación en la que suele requerirse la intervención de psicólogos o médicos.
Uno de los datos más preocupantes para Medina es el que indica que uno de cada cinco pacientes que acude por primera vez a un centro de salud mental tiene menos de 16 años, una cifra que va en aumento. A su vez, según la Memoria de Salud Mental del Gobierno de Navarra, este sector de la población suponía el 11,4% de pacientes atendidos en estos servicios. Entre los diagnósticos que más se repiten en niños y adolescentes están los trastornos de la conducta, que constituyen un 20%, y los problemas de ansiedad, con un 9,5%.
"Los trastornos mentales graves no se diagnostican en la infancia", explicó el experto. "Se hacen diagnósticos de trastornos del comportamiento, de estado de ánimo... Puede ser la antesala de algo mayor o quedarse ahí". Pero la prevención resulta clave ya que, según señaló, "en enfermedades mentales graves, como el trastorno bipolar, hay quien tarda 8 ó 10 años en recibir el tratamiento correcto". Y ello a pesar de que es entre los 15 y los 20 años el momento en el que los síntomas empiezan a aflorar.
Según los datos de Anasaps, "la incidencia de la esquizofrenia está en torno al 1%", lo que indica que en la Comunidad Foral hay en torno a unas 6.000 personas que padecen esta enfermedad. En relación al trastorno bipolar, esta cifra aumenta hasta el 2% de la población, mientras que la incidencia de los trastornos de la personalidad se estima entre el 5% y el 13%.