pamplona.¿Cómo se detecta un problema de salud mental en niños o adolescentes?
En la adolescencia aparecen los primeros indicios de lo que luego puede llegar a ser una enfermedad mental, o que simplemente se quedan en problemas de conducta algo más leves. Esta primera detección, si se hace rápida y por parte de un profesional formado, probablemente no vaya a más, se atienda desde el educador del colegio, con pautas a los padres, y se corrija.
¿Qué pasa si esto no ocurre así?
Cuando no se detecta, y se le suman factores biológicos, se van acumulando factores de riesgo, y se puede acercar a la edad adulta con un diagnóstico de enfermedad mental grave. El componente biológico, como los factores genéticos, es muy importante, además de que luego se puedan detectar más complicaciones.
Una de las claves de estas jornadas es la prevención, ¿por qué?
La prevención es clave. No se puede esperar a tener el gran problema para empezar a actuar. Prevención incluso antes de notar nada.
¿Qué puede hacer una familia para prevenir este tipo de trastornos?
Lo primero, no agobiarse, porque no tiene porqué pasar absolutamente nada. Se debe encontrar el punto medio entre lo que es la atención al hijo y el fijar unos límites, que también es necesario. Mostrar el afecto pero también fijar los límites. Y luego, mantener contacto con el tutor u orientador, porque son las primeras personas que, junto con la familia, detectan que algo puede no ir bien.
Según los últimos estudios, da la impresión de que cada vez se detectan en menores más enfermedades que se han considerado de adultos, como la depresión o la ansiedad, ¿qué está ocurriendo?
Existe una mayor conciencia de que estas enfermedades también se detectan en menores, que no son exclusivas de los adultos. Cuanto más se diagnostiquen no quiere decir que sea negativo, igual es que se está avanzando en la detección y el diagnóstico precoz. Hace un siglo la infancia era un momento de la vida que no se tenía en cuenta. Hoy en día hay más recursos, por lo que es normal que se detecten más.