pamplona. Cientos de personas se manifestaron ayer en las calles de Pamplona para reclamar la readmisión de los nueve trabajadores despedidos en Onena -entre ellos cinco miembros del comité de empresa- y denunciaron, antes del juicio que se celebrará el próximo miércoles 13 de febrero por las expulsiones, la "prepotencia y el abuso" del propietario de la empresa, Ignacio Mendizábal.
Con dos pancartas con los lemas Despidorik ez. Libertad sindical y El comité de Onena despedido. Mendizábal se carga la libertad sindical , varios cientos de personas partieron de la avenida Carlos III hacia el corazón del Casco Viejo, donde los trabajadores expulsados recibieron numerosas muestras de ánimo. Tras recorrer las calles Estafeta, Mercaderes y Zapatería, los manifestantes, con cánticos de Despedidos readmisión y Onena solución , llegaron hasta el paseo de Sarasate, para concentrarse delante del Parlamento de Navarra.
Una vez allí, los sindicalistas denunciaron, mediante la lectura de un comunicado, el despido de sus compañeros y la actitud "prepotente" del gerente y propietario de la empresa, "al que no le gusta que nadie en su fábrica le diga lo mucho que se pasa, que le discuta nada, que sea capaz de plantarse ante su chulería".
Pedro Carrera, de LAB, realizó la lectura del texto en euskera, mientras que Luis Hernández, trabajador de Onena y representante de UGT, hizo lo propio en español. "Mendizábal presentó un expediente para despedir a 32 trabajadores cuando el beneficio económico medio de los últimos 8 años ronda el millón de euros cada año. Ante esta situación -explicó Hernández-, el comité convocó una huelga, a lo que el empresario respondió sacando materia prima de la fábrica. Un hecho que varios miembros del comité evitaron y que se saldó con la detención de cuatro compañeros por parte de la Guardia Civil y el posterior despido de nueve trabajadores por parte de la empresa".
Hernández denunció que todos estos hechos, unidos a la demanda presentada por Mendizábal por un delito de coacciones contra 20 empleados, "conforman un ataque frontal a la actividad sindical a la vez que una persecución personal, ante lo que el comité de empresa y las organizaciones sindicales vamos a seguir movilizándonos".
Por último, el sindicalista de UGT agradeció el apoyo mostrado a los empleados de Onena por más de 200 comités de empresa y secciones sindicales, y mostró su solidaridad con los "compañeros de la planta de Dura Automotive, en lo supone un nuevo atropello a los trabajadores".