tudela. Las semanas de vacaciones y el descanso que esperaban disfrutar en Salvador de Bahía (Brasil) seis jóvenes navarros (Ignacio Salvatierra Ciáurriz Nacho , Erika Sáinz Láinez, Alberto Ramírez Arregui Chopo , Javier Gómez Arriola, Carlos Pérez Artoleta y Álex Garde Mendikoa) se ha transformado en pesadilla e inquietud justo cuando iban a volver a casa. Al igual que ellos, 250 turistas españoles, brasileños, italianos e incluso noruegos, que habían montado en el vuelo UX0084 de Air Europa con destino a Madrid, debieron volver el pasado domingo al aeropuerto de Salvador, ciudad en la que peregrinan de hotel en hotel desde hace tres días sin que ningún empleado ni responsable de la compañía que organizó el viaje, Air Europa, se haya puesto en contacto ni preocupado por ellos. Indignación, nervios y preocupación son los estados de ánimo que viven estas 250 personas desde hace tres días, con un visado y pasaporte sellado que dice que han abandonado Brasil desde el pasado domingo 30 de marzo. "Nos sentimos como Tom Hanks pero en un hotel. No podemos salir, porque si nos pasa algo no tenemos autorización para estar en el país. Estamos en tierra de nadie y Air Europa no ha dado señales de vida", relataba ayer Nacho. Si las promesas que les hicieron se cumplen, en la mañana de hoy podría terminar su peripecia y llegar a Madrid.
Todo comenzó en la noche del pasado 30 de marzo. Después de dos horas de viaje en el vuelo UX0084 de Air Europa, el capitán se dirigió a los 250 turistas que integraban su pasaje. "Buenos días pasaje. Tenemos un pequeño problema. Bueno, no es problema pero nos vemos obligados a volver a Salvador. Se nos ha estropeado el radar, el de emergencia también y como en el océano Atlántico hay mar de tormenta es como si voláramos a ciegas". Así lo recordaba ayer desde un hotel de Salvador de Bahía. "Después de ese aviso nos quedaban dos horas de vuelo para volver. Llegando a Salvador nos dijo el piloto que sobre el aeropuerto había una tormenta eléctrica gigante por lo que íbamos a dar vueltas en círculo hasta que se pasara. ¡Así estuvimos 45 minutos! Hubo vómitos y escenas de histeria. Después de aterrizar todo lo que nos dieron fue un carro de comida del avión y unas pocas botellas de agua".
"parecía un secuestro" Pero eso era sólo el principio. Una vez en tierra, a la 1 de la madrugada les dejaron "tirados" en el aeropuerto hasta las 4 (fue la tripulación con sus móviles quienes buscaron habitaciones sueltas para los 250), cuando debieron hacer una cola de dos horas para poder hacerse con un taxi que les llevara al hotel que les habían asignado. En el Holiday Inn de Salvador la historia se repitió y hasta las 8 de la mañana no consiguieron habitación. "Algunos incluso tuvieron que compartir habitaciones con gente que no conocían de nada", apuntaba con indignación Nacho.
Pero lo surrealista de la situación no había hecho más que empezar. Por la mañana, a primera hora, un papel por debajo de la puerta fue el único aviso de que varios autobuses les venían a buscar. "Nos dijeron que nos teníamos que marchar pero no nos dijeron a dónde y nos montaron en varios autobuses. Pensábamos que nos llevaban al aeropuerto, pero había gente que pensaba que era un secuestro en toda regla. Nos llevaron a comer, aunque acabábamos de desayunar, y automáticamente fuimos al autobús y nos llevaron a otro hotel. Aún hoy no hemos recibido ningún tipo de información de Air Europa".
Quienes tuvieron suerte leyeron ese papel que pasaron por debajo de la puerta, pero también hubo quien se quedó dormido. "Hubo dos valencianos que se durmieron y no vieron el papel. Cuando se levantaron vieron la nota y nos habíamos ido todos. Nadie les buscó, fueron ellos quienes nos encontraron. Nadie les dijo dónde estábamos y, por si acaso, se fueron al aeropuerto en taxi. Al final llamaron a otro del grupo que les había dado el móvil y llegaron al hotel, pero tuvieron que pagarse ellos la comida y los taxis".
Pese a que les habían prometido que a las 12 de la mañana de ayer un técnico de Air Europa se iba a reunir con ellos, nadie se presentó y sólo por sus contactos con el cónsul español pudieron conocer que a medianoche podrían disponer de un nuevo avión o que repararían el viejo, aunque todos eran muy escépticos. Con indignación Álex Garde, que había comprado el viaje en una oficina de Viajes Barceló de Pamplona junto a sus amigos Carlos Pérez y Javier Gómez, señalaba que "lo único que queremos es volver lo antes que se pueda y esto es muy frustrante porque aquí nadie dice nada. A los tres nos han reclamado ya del trabajo".
Entre todos los afectados prepararon ayer un documento para realizar una queja formal, presentarla en Air Europa y respaldado con su DNI. "Sobre todo por el trato. Con la avería no puedes hacer nada, pero eso de que nadie esté aquí para dar la cara... Si nos hubieran dicho 'vais a estar aquí dos días', pues te programas y te relajas. Nos han tenido cambiándonos de hotel, no podemos salir a la calle porque no sabes si dentro de una hora van a venir a buscarte y, además, estamos de ilegales", explicaba ayer Nacho desde Salvador de Bahía. Si se han cumplido los rumores, ya que Air Europa no les ha informado de nada, quizás hoy lleguen por fin a su casa.