PAMPLONA. La consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, Begoña Sanzberro (UPN), admitió ayer en comisión parlamentaria solicitada por IU que "las centrales térmicas de Castejón son contaminantes, pero no más que otras industrias". En cualquier caso, defendió que "sus perjuicios atmosféricos se producen más allá de los 2.000 metros que marcaba la obsoleta ley estatal de 1961", y citó como ejemplo el espacio a 200 metros en vertical sobre Arguedas. "No niego que se emitan óxidos de nitrógeno -añadió-, y por eso las chimeneas de las centrales tienen 60 metros de altura, para favorecer su dispersión a varios kilómetros de distancia".
La consejera hizo estas valoraciones en su defensa de la autorización ambiental integrada concedida por el Gobierno foral a Elerebro para ampliar en otros 400 MW su central térmica de ciclo combinado, un documento que ha sido anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) a instancias del colectivo Ribera + Centrales No. No obstante, Sanzberro confirmó ayer que el Ejecutivo de UPN ha recurrido al Tribunal Supremo y que no tomará ninguna decisión hasta que se resuelva dicho recurso de casación.
"En estos casos, ha habido sentencias en todos los sentidos", añadió, y negó paralelismos entre el permiso anulado a Elerebro y la paralización de la planta de biometanización de Arazuri decretada por el Supremo, pese a que ambas sentencias se basan en el incumplimiento de la distancia de 2.000 metros respecto a una población. "Si el Supremo no atendiera el recurso del Gobierno -añadió-, bastaría con que Elerebro pidiera otra autorización ambiental basada en la nueva legislación, ya que la estatal de 1961 ha quedado derogada en noviembre de 2007".
oposición de nabai Txentxo Jiménez (NaBai) consideró "un error político de UPN permitir la implantación de las centrales de Castejón", y aseguró que "para facilitar su puesta en marcha, el Gobierno foral paró el Plan Energético". Así, acusó a UPN de elegir "que Navarra sea rica económicamente pero sucia medioambientalmente", y resaltó que "Navarra no necesita las centrales térmicas; de hecho, nos sobra electricidad".
Por parte del PSN, María Gracia Iribarren pidió "más sensibilidad ambiental" a UPN, y reveló la oposición de su grupo a la ampliación de ambas centrales. Tanto UPN como CDN le achacaron que los permisos para Elerebro e Iberdrola fueron otorgados por el Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Castejón, ambos socialistas. Por último, Ana Figueras (IU) subrayó que "no es soportable para unaa población albergar cuatro grandes centrales térmicas".