Berlín. El alemán Walther Tröger, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), ha amenazado a los deportistas con la exclusión de los Juegos Olímpicos de Pekín en caso de participar en protestas contra la política china en el Tíbet.
"Quien vulnere la prohibición de publicidad o propaganda no autorizada en las zonas reglamentadas será excluido, en cuanto se haya investigado su caso", advierte Tröger, en declaraciones que publicará hoy el diario Frankfuter Neuen Presse .
Cada deportista debe conocer las reglas del COI, prosigue, y dispone de otras posibilidades de protesta. "Por supuesto, es muy libre de no participar en los Juegos en caso de no aceptar sus reglas", apunta Tröger, miembro del COI desde 1989.
Tröger descarta, en cambio, que se les pueda desposeer retroactivamente de las medallas o premios ganados.
"Los resultados deportivos en competiciones ya disputadas sólo se pueden anular si se han vulnerado las reglas técnicas", afirma a ese medio.
no politizar El COI abogó ayer por no politizar los Juegos Olímpicos, pidió respeto para la capacidad de decisión de los deportistas y criticó a los políticos que piden el boicot de los Juegos de Pekín 2008.
"Algunos políticos hacen un uso injusto del deporte y firman al mismo tiempo todo tipo de contratos económicos", dijo en rueda de prensa el presidente de la Comisión de Coordinación del COI, el holandés Hein Verbruggen, que encabezó la última inspección antes de los Juegos de este verano.
"Lo que se olvida es que los atletas en 2008 ya no son los de los 70 o los 80. Los de hoy tienen más que opinión suficiente, determinación y organización para decidir si vienen a los Juegos o no", añadió.
Verbruggen también señaló que las sedes olímpicas son lugares para la práctica del deporte y que en su interior los deportistas deberán respetar la Carta Olímpica, que impide las manifestaciones políticas en los estadios, pero que fuera de ellas son libres para expresarse como quieran.
Ante las reiteradas preguntas por la posición del COI ante los últimos acontecimientos en China, como las revueltas en el Tíbet, Verbruggen volvió a repetir que el "COI no es una organización política" y que nada tiene que ver con cómo China gestiona sus asuntos internos.
La sentencia de tres años y medio de cárcel dictada ayer contra Hu Jia, un activista defensor de los derechos humanos que escribió artículos en prensa y cuya liberación pidió el Parlamento Europeo y diferentes organizaciones humanitarias, multiplicó las preguntas sobre derechos humanos.
"Soy un tenaz defensor de la posición que ha tomado el COI", señaló Verbruggen. "No queremos involucrarnos en asuntos políticos internos de ningún país", añadió para zanjar el asunto.
Por su parte, el vicepresidente del BOCOG (Comité Organizador de Pekín 2008), Wang Wei, señaló que China ha avanzado notablemente en su defensa de los derechos humanos y destacó que en la actualidad los ciudadanos chinos tienen la posibilidad de hablar y criticar.
Tanto Wang como Verbruggen prometieron la total apertura de Internet durante los Juegos, garantizaron las emisiones de televisión en riguroso directo y aseguraron que se podrá emitir incluso desde la Plaza de Tiananmen. >efe