estella-lizarra. Un vecino de Estella, Salvador Ochoa Pascual, ha denunciado ante el departamento de Asuntos Sociales las ilegalidades que, según afirma, se produjeron desde su nacimiento en 1944 hasta su adopción en 1956 en la Maternidad y Orfanato de Navarra.
Según este vecino de Estella al nacer le cambiaron los apellidos que su madre biológica había dejado escritos expresamente para que se los pusieran. Esto lo descubrió Salvador Ochoa en 1995. "En octubre de ese año cayó en el buzón de mi domicilio una copia literal de mi bautismo por la cual aparecen los datos de mi familia biológica con los apellidos de Oyarzábal y Macaya y no Murguia y Oñate, que fueron los que me pusieron", explica.
Salvador también quiere dejar constancia de que durante sus años en el orfanato sufrió raquitismo. "Debido a la desnutrición al no recibir alimentos directos de mi madre biológica cuando nací al prohibírselo el ginecólogo", apunta.
Este vecino de la ciudad del Ega también quiere denunciar que durante su estancia en el orfanato no recibió ningún tipo de educación. "No me enseñaron ni a leer ni a escribir. Tuvieron que ser mis padres adoptivos los que me enseñaron", explica.
Salvador Ochoa denuncia también que ha podido acceder a unos documentos en los cuales se entrevé que su madre biológica pagó dinero al orfanato. "Quiero saber en concepto de qué pagó mi madre. Este dato también lo he sabido gracias a la partida de nacimiento que me llegó en 1995 donde pone la palabra excelentísima delante del nombre, lo que según he podido saber después significa que pagó dinero a la maternidad", señala.
Además, este vecino de Estella denuncia que su adopción, a finales de 1955 también fue "ilegal. Al no estar presente el señor presidente de la Diputación Foral de Navarra cuando se concretó el acuerdo en pleno Foral del día 9 de diciembre de 1995 sobre mi adopción".
Ochoa ha solicitado al departamento del Gobierno de Navarra que le indemnicen con un millón de euros por daños y perjuicios y con esta denuncia busca también conseguir que otras personas que se han visto en su misma situación tengan acceso a los libros de expósitos, ahora en manos de la administración. "Muchos no pueden acceder a su propia documentación. Ellos no piden saber quiénes son sus padres biológicos, sino tener acceso a otros documentos, como informes médicos", señala.