elizondo. El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra no repobló absolutamente nada el río Bidasoa durante cinco años, entre 1995 y 1999, y apenas lo hizo con algo más de dos millares en los años 2000 y 2001. Y únicamente, en los ejercicios de 2000, 2001, 2004 y 2007, liberó un total de 1.816 truchas adultas de tamaño pescable, menos de medio millar por año.
Los datos se desprenden de la respuesta facilitada por el Departamento a la pregunta que formuló el parlamentario José Ángel Agirrebengoa, del Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), adscrito al grupo de Nafarroa Bai. En los quince años del periodo analizado, las repoblaciones ascendieron a 1.923.272 huevos y 552.277 alevines, además de las mencionadas 1.816 truchas adultas.
Del informe de las repoblaciones llevadas a cabo por el Departamento de Medio Ambiente llaman poderosamente la atención dos detalles, ambos totalmente negativos para el río Bidasoa. El primero es que, conforme se ha ido intensificando la advertencia desde las asociaciones y clubes de caza y pesca sobre la problemática del descenso de la población truchera, contradictoriamente las repoblaciones han ido disminuyendo y la segunda, que la mayor parte de la producción de la piscifactoría de Oronoz Mugairi se ha destinado a repoblar otros ríos distintos del Bidasoa.
Así, es sorprendente que de la totalidad de 1.923.272 huevos depositados en los últimos quince años, 1.182.298 (el 61,47%) lo fueron en un sólo año, en 1993, y los 740.974 restantes se han depositado en los 14 años restantes, cuando más se ha acusado la disminución de la especie truchera. En los últimos cuatro años se advierte (532.187 huevos y 174.933 alevines) una cierta actividad repobladora pero irregular, con 193.711 huevos pero con la cifra de alevines más baja (20.983) del último quinquenio.
La actividad repobladora aplicada en el tramo del Bidasoa que discurre por el Valle de Baztan no se muestra muy intensa. Se depositaron en total 38.076 huevos embrionados y 65.323 alevines en quince años, desde 1993 a 2007, con una media matemática de 2.538 huevos y de 4.355 alevines por cada ejercicio.
En cuanto al origen y procedencia de los efectivos repoblados en el Bidasoa, siempre según la respuesta facilitada por Medio Ambiente, los huevos y alevines repoblados en 1993 y 1994, los años de mayor intensidad repobladora, correspondían a truchas de la línea de origen centroeuropea, no autóctonas, cultivadas en las piscifactorías del Gobierno de Navarra de Roncal y Anoz. Únicamente a partir de 2000 y 2001 se trata de truchas salvajes autóctonas del Bidasoa, transferidas desde las regatas hacia el cauce principal del Bidasoa, si bien la mayor parte de la producción de Oronoz Mugairi se destina a otros ríos.