pamplona. Navarra registró el pasado año 440 nuevos donantes de médula ósea, una cifra que duplica la cifra obtenida en 2006. Buenos números para una comunidad de 600.000 habitantes. Pero la solidaridad de la población navarra sigue creciendo a pasos agigantados. Desde el pasado 15 de febrero, fecha en que se inició la campaña de fomento de donación de médula El amigo invisible , en la que participan la Asociación de ayuda a niños con cáncer (Adano) y Nafarco, 130 personas se han inscrito en el Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo), es decir, en seis semanas se ha conseguido casi una tercera parte de los donantes obtenidos durante los doce meses de 2007. "El incremento es notable lo que pone de manifiesto que la sociedad navarra es muy receptiva en el tema de las donaciones no sólo de médula, también de órganos y sangre", señala la responsable del Redmo en Navarra, Erkuden Aramburu, que asegura que "el trasplante no tiene ningún riesgo. Es un pequeño gesto que salva una vida".
El Redmo comenzó su andadura en la Comunidad Foral en 1991, tras alcanzar un acuerdo con la Fundación Josep Carreras y, en la actualidad, el número de donantes registrados ronda los 3.200. "Un número muy alto en relación a la población que nos sitúa en la segunda posición, triplicando la media estatal. Los datos que se manejan a nivel internacional hablan de 11 millones de donantes y 56.000 en España", señala Aramburu. El 80% llega a través del Banco de Sangre ("gracias a la labor de información que allí realizan), alrededor del 15% son familiares o allegados de pacientes y el resto es esporádico.
Los requisitos para poder ser donante de médula son los mismos que con la sangre, "sólo que ha que ser menor de 50 años" , puntualiza Aramburu. Estas explicaciones se ofrecen en el Banco de Sangre, donde, tras firmar el consentimiento, se le extraen tres centímetros de sangre. "Entonces se estudia el HLA, es decir, el sistema de compatibilidad que marca los valores fisiológicos que se mueven en la búsqueda de trasplante. En 24 horas estos datos quedan registrados en el centro de Barcelona, que centraliza todas las búsquedas de España y al que acuden también pacientes del extranjero", explica Aramburu.
surge un donante La búsqueda no es fácil, ya que la compatibilidad de HLA debe ser altísima. "Primero se busca entre hermanos porque hay un 25% de posibilidades. También se estudia a los padres aunque es muy raro y complicado. Y luego entre la población general: la compatibilidad es de una persona entre 60.000-70.000", apunta la responsable de Redmo. En el momento que aparece un posible donante se realizan estudios más profundos para ver la idoneidad. "Se va informando al donante y al receptor cómo van las cosas y cuando se decide llevar a cabo el trasplante se les prepara para que el día elegido sea un éxito. No se pone en marcha si no hay una garantía de éxito del 60%-70%, ya que el sería un fraude además del gasto", asegura Aramburu, que indica que el límite de edad del receptor, en el caso de un trasplante con un no emparentado, son los 35 años.
Hasta el día de hoy, en la Comunidad Foral se han practicado diez donaciones, reflejo de que no es habitual que encuentren a un paciente compatible con tu HLA. De hecho, la mayoría de los donantes nunca llegan a participar en un trasplante. "Aún así no son tan pocas ya que nuestro registro es pequeño", puntualiza Aramburu, que añade que en estos 16 años se han enviado más de un centenar de estudios de segundas búsquedas que luego no han concluido. "Debemos aprovechar la receptividad de la sociedad navarra para desdramatizar el trasplante de médula. No tiene ningún riesgo y se convierte en un pequeño gesto que significa salvar una vida, darle un futuro", concluye tras recordar que en el 90% sirve para curar leucemias.