pamplona. Los nuevos ascensores de Descalzos colgaron ayer el cartel de completo durante toda la jornada de inauguración, y fueron centenares de personas las que comprobaron in situ el funcionamiento de esta nueva conexión, que desde ayer enlazará la Rochapea con el Casco Viejo en menos de un minuto. Su utilización es gratuita, y los elevadores estarán abiertos al público de lunes a domingo, en horario de 7 de la mañana a 11 de la noche.
En una mañana calurosa y festiva, amenizada por los grupos de animación de calle Perfusión, Naribol y L'Explotateur, representantes de las asociaciones de vecinos, comerciantes y colectivos de personas con discapacidad, protagonizaron ayer, junto a la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina , el primer viaje de los elevadores entre la Rochapea y el Casco Viejo. En concreto, junto a Barcina, se encontraban Jesús Díez de Uré (Asociación de Vecinos Alde Zaharra), José Javier Echeverría (comerciantes de la Rochapea), Carlos Albillo (comerciantes del Casco Viejo), Amelia Narros (Asociación de Vecinos Río Arga de la Rochapea), Basilio Montero (Jubilados El Salvador), Ana María Guerendiáin y José María Casado (Coordinadora de Discapacitados de Navarra), y Javier Iturbe (Sociedad Deportiva Rochapea). A las 12 del mediodía, el nuevo ascensor realizaba su primer viaje con los vecinos de Pamplona, ante una gran expectación de ciudadanos, que desde bien temprano se agolpaban en la cuesta de Curtidores y hacían grandes colas para poder montarse en las nuevas cabinas, que recorren bajo tierra una distancia de 60 metros. José Javier Echeverría , ex concejal del Ayuntamiento y representante ahora de los comerciantes de la Rochapea, fue uno de los primeros en utilizarlo, junto a su hija Julia Echeverría Lecumberri : "Queremos que sean unos ascensores bidireccionales, es decir que los vecinos también lo utilicen para bajar a la Rochapea a comprar al barrio, y no que esta zona se quede sólo como aparcamiento", dijo.
También valoró positivamente la iniciativa Jesús Fernández , comerciante del mercado de Santo Domingo, invitado al estreno junto a su gerente, Inma Egea : "Quizá llegan un poco tarde para revitalizar el Casco Viejo, porque ya hay muchos comercios que desgraciadamente han cerrado", opinó Fernández , quien pidió al Ayuntamiento que "se complete con una rehabilitación integral de la zona de Descalzos, para que los comerciantes se animen a montar negocios", dijo. También del sector del comercio, el presidente de la asociación del Casco Viejo, Pablo Goñi , indicó que es una buena medida, pero no la única necesaria. Así, afirmó que "ha sido una operación de corazón (al Casco Viejo) y esperamos que el resultado sea efectivo", aunque opinó que "es una aportación más, pero no podemos decir que sea un elemento clave. La revitalización social y comercial del Casco debe acompañarse de la concienciación ciudadana, nuevas formas de movilidad y políticas de urbanismo". Carlos Albillo , gerente de los comerciantes, añadió que "es una obra largamente esperada, y esperemos que contribuya a romper el fondo de saco que era Descalzos, a través de flujos tanto de vecinos como comerciales".
APUESTA POR LA ACCESIBILIDAD Los vecinos y clientes de los comercios, pero también las personas con movilidad reducida, madres y padres con silletas y carros de la compra, ancianos y personas en silla de ruedas son los principales beneficiarios de este nuevo sistema, que rompe una barrera hasta ahora infranqueable: la muralla. Silvia Ferreira esperaba su turno con Laura de Esteban Garro , pamplonesa de 29 años, miembro de la Coordinadora de Discapacitados Físicos y vecina de San Jorge: "Es un buen sistema de accesibilidad del que muchas personas pueden beneficiarse". De Esteban indicó que la cuesta de Santo Domingo resulta "muy dura" para sillas de ruedas manuales, y añadió que este sistema o alguno parecido podría "implantarse en la zona de Labrit o en Beloso, cuestas bastante empinadas, más para personas con silla de ruedas". De la misma opinión es Jorge Artázcoz , de la Asociación de Discapacitados Ibili, quien agradeció la iniciativa, aunque puso en evidencia algunos fallos, como el acceso casi infranqueable para sillas de ruedas a la terraza del restaurante. "Sin ayuda es imposible", dijo.
En nombre de la Asociación de Amas de Casa Santa María la Real, sus representantes también valoraron la eficacia de el ascensor para subir las silletas y el carro de la compra. Marisa Garcés lo comprobó con la silleta de sus nietos, los gemelos Elías y Ander : "Es un avance importante para las personas con dificultad para subir", dijo. Ana Mariezcurrena , con su nieta Ainhoa Reynosa , apuntó por su parte que "Pamplona tiene que estar a la altura de otras ciudades. Yo viví en lo viejo y esta intervención viene muy bien".