Concierto de xhelazz Fecha: Jueves, 3 de abril. Lugar: Cafetería de la UPNA, Iruñea. Intérpretes: Xhelazz, a las rimas, acompañado por DJ Loto Oscuro. Como teloneros abrieron velada NCrisis. Incidencias: Concierto de presentación de 'El soñador elegido', nuevo CD de Xhelazz. Una hora de duración. Muy buena asistencia, público de ambos sexos, joven y participativo.
POR j. óscar beorlegui
Una clase de filosofía con apariencia de concierto: de filosofía rapera -si se quiere-, pura al cien por cien y totalmente apologética del universo del hip-hop, he aquí lo que impartió el pasado jueves el aragonés Xhelazz en la Universidad Pública de Navarra. En medio de una importante expectación y ante una asistencia que, asimismo, ya quisieran en sus aulas para sí bastantes catedráticos, la velada arrancó con las rimas de NCrisis, trío reconvertido hoy en circunstancial dúo que durante la media hora de que dispuso cumplió con su papel, aprobando con nota. Y a continuación, tras el alumno aventajado, el comienzo de la lección magistral, arrancando la misma de la mano -nunca mejor dicho- del buen hacer del DJ Loto Oscuro, auxiliar del maestro que a la espera de su presencia vaya cómo calentó y jaleó a los presentes: a un público que, concentrado en las primeras filas, poco a poco iba entrando en materia. En ebullición más bien, materializándose entre bases, ruido y scratches la misma con la comparecencia del titular de la cátedra bajo el flew de El soñador elegido , primer track en sonar. Acto seguido lo haría Hijos del orgasmo , del CD que se presentaba, al igual que otros como Confesionario de papel, Sólo son vidas o La fama -en esta primera parte de la clase-, que sonaron intercalados con repasos de capítulos ya conocidos como Cosas del rap (rescatado del paso de Xhelazz por Cloaca Company) o Siempre fluyo : unos temas todos ellos sostenidos por unas imágenes retóricas más que brillantes y sugerentes, erigidos sobre unas rimas con miga, ricas en cargas de profundidad: sobre unos versos de extrema lucidez, ciertamente poéticos y reflexivos y, tal y como hemos sugerido desde el mismo título de estas líneas, verdaderamente filosóficos, textos por medio de los que el de Zaragoza, licenciado seguramente en filosofía y letras -atención al doble sentido de este término- por la universidad de la vida, se reveló como un auténtico pensador. De la calle, sí, como un auténtico ideólogo fraguado en la misma, tal y como, siguiendo con la misma tónica, lo dieron a entender los tracks ofrecidos en la segunda mitad del pase: integrados por nuevas enseñanzas sobre la existencia humana que, a buen seguro, hicieron que buena parte de los presentes, universitarios por un día, aprendieran más en un día que en los años que lleva cursar una carrera.
De manos del pensamiento de Xhelazz (sudadera blanca con capucha puesta en la tarima), la filosofía más intuitiva y callejera se acercó por un día a la universidad, adueñándose de la misma, suscitando una curiosidad y complicidad total, tal y como dio a entender la asistencia registrada, sobresaliente. A ver si las mismas, dichas instituciones académicas, a la vista del éxito cosechado deciden airearse, abrir sus ventanas más a menudo. Perder más prejuicios todavía y sintonizar con mayor frecuencia con la cultura de la calle, en nuestros días materializada por antonomasia por el rap.