pamplona. El número de consultas por consumo de cocaína en los Centros de Salud Mental de Navarra se han cuadruplicado en cinco años. La droga que mayor auge ha experimentado en la última década también genera más atenciones. De todos modos, el alcohol sigue protagonizando la mayor parte de consultas y atenciones, al tiempo que los opiáceos, entre los que se encuentra la heroína, registran un fuerte descenso. Los datos generales, tanto de atenciones como de consultas, de los Centros de Salud Mental en relación con las drogas, muestran un escenario estanco, sin apenas variaciones desde 2001 en la mayoría de indicadores. Como dato más preocupante, el considerable aumento de las consultas por estupefacientes, dentro de los cuales la cocaína aparece como principal sustancia. Este incremento de consultas no viene acompañado por un aumento en el número de pacientes atendidos, que se ha mantenido estable desde 2001. La evolución de las atenciones también muestra una relación entre el tipo de consumo y la edad, ya que el alcohol se ceba especialmente con el sector de edad de entre 40 y 64 años, mientras que quienes tienen entre 20 y 39 sufren más problemas derivados del consumo de estupefacientes.
La cocaína es, tras el alcohol, el tabaco y el cannabis, la droga más consumida, tanto en la Comunidad Foral como en el resto del Estado, y ha vivido su particular auge en la última década. Quizás a raíz de este aumento en el consumo, también crecen las atenciones y las consultas en los Centros de Salud Mental. Concretamente estas últimas se han cuadruplicado en el período entre 2001 y 2006, a falta de conocer los datos correspondientes a 2007 que se harán públicos próximamente, pasando de las 276 consultas a las 1.080 en sólo cinco años. De lo que no se tiene constancia es del número de atenciones concretas sobre cocaína, ya que los datos ofrecidos por los servicios de Salud Mental incluyen éstas dentro del apartado genérico otras drogas .
alcohol
Unas 5.000 consultas al año y 700 ingresos lo sitúan como la sustancia más dañina
El alcohol sigue protagonizando la mayor parte de atenciones y consultas en los Centros de Salud Mental de Navarra. Aunque el número de consultas ha descendido ligeramente en cinco años, se ha registrado un aumento en las personas que acuden por primera vez a estos servicios con preguntas sobre los problemas causados por la bebida.
La cifra total de consultas por problemas con el alcohol en los Centros de Salud Mental ha experimentado un descenso desde 2001, pasando de las 6.101 consultas a las 5.197. Por contra, las primeras consultas han registrado un leve repunte desde las 129 de 2001 hasta las 173 de 2006.
La cifra de pacientes en Centros de Salud Mental de Navarra a causa de la bebida se mantiene estable: 751. En estos cinco años se observa una mínima curva descendente que se rompe en el último año, cuando volvieron a aumentar los ingresos. Estas 751 atenciones suponen casi la mitad de la cifra de pacientes, que son 1.637 por todo tipo de consumos.
Las pacientes de entre 40 y 64 años son los que más padecen las consecuencias del alcohol y constituyen el grueso de las atenciones en este servicio. Concretamente, de los 751 atendidos, 521 se enmarcan dentro de este sector. Entre 20 y 39 años la cifra baja hasta los 165, mientras que los mayores de 65 atendidos son 62. En 2006, únicamente se registraron tres casos de menores de 20 años con problemas mentales relacionados con la bebida.
otras drogas
Se doblan las atenciones por estupefacientes y descienden los casos relacionados con opiáceos
Las atenciones por estupefacientes se han doblado en los últimos cinco años, aunque gran parte de este aumento se debe al anteriormente citado crecimiento de las preguntas relacionadas con la cocaína. Si en el caso del alcohol los problemas se centraban en una población de edad madura, en este caso la edad se reduce notablemente, predominando los pacientes de entre 20 y 39 años. En el caso de los opiáceos, la estadística de atenciones muestra un fuerte descenso, que acompaña a los datos que constatan que la heroína apenas tiene ya consumidores.
El número total de consultas por drogas no opiáceas llegó en 2006 a las 2.803, prácticamente el doble de las 1.462 registradas en 2001. Las causas de este incremento, además de la cocaína, están en el apartado de varias sustancias, cuyas consultas se han duplicado en este quinquenio, pasando de las 601 de 2001 a las 1.187 de 2006. El resto de estupefacientes no registra curvas muy pronunciadas, aunque se constata un aumento en las consultas por anfetaminas y sedantes, mientras que bajan las relacionadas con los alucinógenos, el cannabis y el tabaco. En relación al hachís y derivados, resulta sorprendente que, a pesar de ser la droga ilegal con mayor penetración en la sociedad navarra, el número de consultas ha descendido de 284 a 170 en cinco años.
Las sustancias con mayor descenso, tanto en atenciones como en consultas, son los opiáceos, entre los que se encuentra la heroína, la droga que tradicionalmente ha generado un mayor número de pacientes con problemas en los servicios sanitarios. La cifra de primeras consultas cayó en 2006 hasta las 40, muy por debajo, tanto del resto de drogas como del alcohol. A su vez, el número de pacientes en Centros de Salud Mental continúa bajando, aunque todavía hay 490 navarros en este servicio que sufren problemas causados por el consumo de estas drogas.