pamplona. Las obras de sustitución del sistema de aproximación al aeropuerto de Noáin (VOR) ubicado en Campanas, que los pilotos utilizan para ajustar las maniobras de aterrizaje, han comenzado con la desactivación de los equipos, que serán sustituidos por otros más modernos una vez que los actuales ya han completado su ciclo de funcionamiento. La inversión del Ministerio de Fomento ronda los 850.000 euros y el plazo de ejecución de los trabajos es de ocho meses.
Con esta actuación, iniciada la semana pasada, la entidad pública AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) pretende seguir mejorando la operatividad del aeródromo pamplonés en condiciones de baja visibilidad, después de que en el invierno del año 2005 ya completase la renovación del equipo homólogo ubicado en El Perdón.
En este caso, las obras se concretan en la sustitución del VOR situado en Campanas, que sirve a los pilotos de referencia en sus maniobras de aproximación al aeropuerto navarro y que adquiere vital importancia con condiciones meteorológicas adversas (nubes bajas o niebla), dado que esta ayuda electrónica a la navegación emite unas señales que trazan el rumbo hacia la pista.
El VOR lleva además asociado otros equipos llamados DME, que permiten al piloto averiguar con precisión la distancia entre el avión y la estación terrestre. El piloto sobrevuela estas radioayudas como puntos de referencia a lo largo de su ruta, que van orientando a la aeronave, y durante la fase de aproximación y aterrizaje a los aeropuertos.
antes de finales de año Los nuevos equipos, así como su instalación, fueron licitados por AENA en 858.510 euros (unos 142 millones de pesetas) y los trabajos de instalación tienen un plazo de ejecución de ocho meses, aunque las previsiones indican que el nuevo sistema podría estar operativo antes de finales de año.
Estos dispositivos permitirán mejorar la calidad de la señal radiada y cubrir las necesidades operativas del aeropuerto de Pamplona, como complemento al otro sistema VOR ubicado en El Perdón, y que fue sustituido en noviembre de 2005 con una inversión por parte del Ministerio de Fomento, a través de AENA, de un total de 786.438 euros.
La entidad pública encargada de gestionar los aeropuertos españoles también introdujo entonces algunos cambios en las maniobras de aproximación al aeropuerto de Noáin con el objetivo de optimizar su operatividad en días de baja visibilidad.
Desde hace dos años funcionan en Noáin estas nuevas maniobras de aproximación basadas en el uso del sistema Instrumental de aterrizaje (ILS), situado a pie de pista, unos cambios que permitieron disminuir la altura de decisión a la que el piloto tiene que resolver si continúa o no con el aterrizaje.