pamplona. La Vuelta al País Vasco sigue fiel a sus costumbres y tendrá un final de etapa, como todos los años, en Navarra. El día es hoy, y la localidad protagonista, Viana, que acogerá tanto el desenlace de la tercera jornada como la salida de la cuarta, que tendrá lugar mañana.
Los ciclistas llegarán hoy a la ciudad de Tierra Estella tras recorrer la etapa más larga de la presente edición, con 195 kilómetros, que tiene su inicio en Erandio (Vizcaya). Tras atravesar Álava en su trayecto, los últimos 60 kilómetros de la jornada transitarán por suelo navarro, con una llegada a meta prevista para en torno a las 17.00 horas.
La de hoy no parece una etapa decisiva, aunque la Vuelta al País Vasca tradicionalmente no ofrece jornadas que provoquen grandes diferencias en la clasificación, aunque sí se presta a los ataques, ya que concentra la montaña en los últimos 65 kilómetros, sin contar el Alto de la Barrerilla (2ª categoría), que llegará pronto, en el kilómetro 49.
la dureza, al final Será en la parte final cuando arribe lo más interesante. Tras ascender el Alto de la Aldea (2ª categoría, km.130), los corredores entrarán a Navarra y tendrán que subir en dos ocasiones el Alto de Aguilar de Codés: la primera ascensión está catalogada como de 3ª categoría, ya que se sube por la otra vertiente, pero la segunda, con la pancarta de montaña situada a sólo 10 kilómetros de la meta, será más exigente (de 2ª categoría) y los segundos que algún ciclista obtenga en la cima le pueden valer para, en un rápido y pronunciado descenso, llegar a Viana, donde la meta se encuentra situada en un pequeño repecho, que le otorgará más interés al final de etapa.
antecedentes franceses No es ésta la primera ocasión en la que la Vuelta al País Vasco finaliza una jornada en Viana; ya lo hizo otras dos veces, pero hace una década: en 1997 y en 1998, en ambos casos con un vencedor francés, algo en principio complicado de imaginar hoy debido a que el nivel del ciclismo galo no es ni mucho menos el de aquella época. Basta con mentar los nombres de los dos ganadores en esta localidad para recordar que cualquier tiempo pasado en el ciclismo francés fue mejor.
Así, en 1997 se impuso el añorado Laurent Jalabert, entonces en la ONCE de Manolo Saiz, que fue el más rápido al sprint (la Vuelta se la llevó su compañero Alex Zulle). Y al año siguiente el éxito recayó en Pascal Hervé. El escalador del Lotus llegó junto a Íñigo Cuesta (ONCE) al que no dio opción en el sprint. Diez años después, camino de los 39 años y en el CSC, el burgalés sigue en activo y recordará hoy viejos tiempos cuando entre en meta.
Allí llegará de amarillo Alberto Contador. Y, si se muestra tan superior como en los dos primeros días, saldrá mañana de Viana también con el maillot de líder. Si es que no se pone y gana hoy.