Pamplona/isaba. Medio Ambiente cuenta con un material gráfico y técnico de primera mano sobre la presencia del oso en Roncal después de que, por primera vez en diez años, un grupo de guardas avistaran, a tan solo ocho metros de distancia, a un ejemplar en la zona de Garde. Los estudios de ADN determinarán si se trata de Camille , del que no se tenían noticias directas aunque se habían detectado una decena larga de ataques a ganado, o si puede ser un ejemplar procedente de Huesca (los denominados Aspe y Nere son los más probables) aunque de momento el guarderío lo ha bautizado como Ponciano .
Dentro de unas tareas de localización de indicios, la pasada semana un guarda forestal encontró en el término de Garde, dentro de un pinar, varios encames juntos con abundancia de pelos y de excrementos. Una primera inspección visual le llevó a comprobar que las heces eran realmente de oso, y alguna de ellas llevaban allí muy poco tiempo. Su verdadera sorpresa fue cuando, muy cerca de donde él estaba, oyó un gruñido; y ante la posibilidad de que el animal estuviese allí el guarda se retiró para respetar su tranquilidad.
Ante este hecho, y ante este atípico hallazgo, al día siguiente el guarda llevo hasta ese lugar a otra compañera forestal y a dos guardas del servicio de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, quienes procedieron a confirmar que realmente se trataba de indicios de oso pardo y, siguiendo el protocolo que se aplica en estos casos, se retiraron varios pelos para analizar el ADN y así poder identificar al ejemplar de oso.
No habían acabado todavía de recoger muestras cuando a quince metros de ellos apareció un animal grande. En esos primeros instantes, en los que sólo veían su pelaje, pensaron que lo que ante ellos iba a aparecer era un gran jabalí, pero la sorpresa vino al comprobar que se trataba de un oso pardo, y que además, con paso lento y despreocupado, se acercaba en línea recta hacia ellos. El animal, de pelo rubio, llegó a acercarse hasta ponerse a ocho metros de los guardas, para seguidamente detenerse y retirarse con tranquilidad hacia otro lado. En un principio, por su aspecto perecía un animal diferente a Camille, aunque esto se debe confirmar analíticamente. Una vez que se retire de ese emplazamiento, en el que se ha asentado para comer el cadáver de una vaca que murió al parir, pueden localizarse algunas huellas bien marcadas sobre las que se pueda hacer una medición fiable que permita llegar a identificar con más rapidez a este ejemplar. De hecho se han localizado también arañazos en la corteza de algún árbol, incluso algún resbalón, con las cinco uñas perfectamente marcadas.
Se da la circunstancia de que mientras este oso se mueve por el término de Garde, en los parajes de Larra y Ukerdi se han encontrado otros rastros que no han podido ser identificados, y que apuntan la posibilidad de un segundo ejemplar.
En el momento de redactar estas líneas, como queda dicho, se desconoce la identidad del oso que en estos días se mueve por el término de Garde. Algunos indicios apuntan a Camille y otros a que se trate del mismo ejemplar que durante las últimas semanas ha deambulado por el término de Fago, acosando a las cabras en las inmediaciones de la borda de Mainar (presunto asesino del alcalde de Fago).
En este caso se apuntan dos posibilidades, que estemos ante Aspe , o que estemos ante Nere . Si se tratase del primero, estaríamos ante un ejemplar adulto, macho y autóctono, que tradicionalmente se ha movido por el valle francés de Aspe . Si fuese Nere, se hablaría de un ejemplar de once años de edad, macho, nacido en el Pirineo, pero de padres eslovenos. Es hijo de Ziva .
Nere fue capturado en 1998, en Cataluña, cuando se pretendía colocar a su madre un transmisor. Se le equipó entonces con un radiotransmisor que posteriormente extravió, lo que hizo perder su rastro. En la primavera de 2000 se pudo detectar que se desplazaba haciendo un largo recorrido hacia el oeste, por el departamento de Hautes Pyrènnés; ese mes de mayo estuvo en Cauterets, en junio y julio en Arrens, y ya en agosto llegó hasta el valle de Ansó, en los mismos límites de los Pirineos Atlánticos. Era la primera vez que un oso esloveno llegaba tan cerca del núcleo autóctono de osos pirenaicos. Desde mayo de 2001 se mueve de forma fija por esta zona del Pirineo Occidental. En la primavera de 2003 fecundó a Cannelle (osa autóctona), naciendo el osezno en enero de 2004. En estos últimos años se ha detectado su presencia en los mismos límites del Roncal.
¿'Ponciano' versus 'camille'? Tampoco hay que olvidar que hay al menos tres osos machos, jóvenes, nacidos en el Pirineo, de padres eslovenos, que están continuamente haciendo grandes desplazamientos, erráticos, por una zona muy extensa del Pirineo buscando su asentamiento definitivo.
Sea cual sea su identidad, el servicio de guarderío del valle de Roncal ya ha bautizado a este ejemplar con el nombre de Ponciano .
No se puede descartar que no sea Camille (de hecho hay testimonios posteriores que así lo identifican) pero si no este nuevo ejemplar estaría ocupando una parte importante de lo que era el área de presencia habitual del popular oso roncalés. Es de esperar que la búsqueda de indicios y las fotografías permitan resolver esta duda generada tras un avistamiento en todo caso histórico.