pamplona. El poeta vasco Mikel Murua (Zarautz, 1962) presentó ayer en la librería Auzolan de Pamplona su noveno poemario, titulado No es nada. Publicado por la especializada editorial Calambur, la nueva obra de Murua cuenta con casi 250 páginas y sale a la venta al precio de 14 euros.
Para presentar su última compilación de poemas, Kepa Murua se hizo acompañar por el poeta navarro Daniel Aldaya, con el que comparte editorial, que glosó la figura de su homónimo vasco, al que definió, rescatando frases del propio Murua, como un "poeta payaso que no ríe". Además, Aldaya apuntó que "la mejor definición de poeta que conozco también se encuentra en No es nada , cuando Murua apunta que 'tenía la fe de un loco al que no le importa que le consideren un payaso', expresión que remata con '¿sabes lo que es un poeta en el siglo XXI?".
Por su parte, Kepa Murua explicó que "yo soy un poeta metido a editor que durante mucho tiempo he reivindicado la figura del poeta; y como tal me he hecho algunas preguntas (plasmadas en ensayos) del tipo: ¿Cómo nos mira la sociedad a los poetas? o ¿cómo podemos los poetas reivindicar la palabra en otros contextos como los medios de comunicación?".
En cuanto a No es nada, Murua explicó en este libro "aparece un humor distinto, que se ha llegado a definir como negro, porque habla de la muerte. Lo que sí es verdad es que ha llegado un momento en el que me apetecía reírme de mí mismo y presentarme con una personalidad más tierna, más cercana... quizá porque antes se me había definido como un poeta de culto o que cuenta con sus propios lectores, y yo no creo que sea así".
Lo que más sorprende, a primera vista, de la última obra de Murua es su extensión, teniendo en cuenta que se trata de un libro de poemas. "Siempre había querido hacer un libro así de extenso, con más de 200 poemas y con registros diferentes. Además, algunos poemas también son especialmente extensos, aunque hay otros más breves; hay poemas líricos, narrativos, simbólicos y expresionistas con el objetivo de que se remitieran a la memoria, a la instantánea, a la biografía y, especialmente, al tiempo". Y es que precisamente el tiempo es un elemento clave en No es nada. "El hilo conductor de este libro es el tiempo que pasa y que nos hace ser más sabios, teóricamente, más maduros, mayores y más inteligentes. De esta experiencia surgen los hechos vitales que nos marcan la vida a fuego muy lento en la piel", explicó Murua.
En cuanto al título, No es nada, el poeta vasco apuntó que "sirve para diluir la pena, suavizar el daño, el dolor... pero sobre todo para seguir adelante en el destino que tenemos al querer vivir estas experiencias". El poemario se abre con el poema La última palabra, "que retoma el hilo conductor de algunos de mis libros anteriores", y se cierra con Todavía, " cuya última palabra habla del cuerpo y del pensamiento... aunque finalmente habla de la muerte que espera a la vuelta de la esquina".