pekín. Las autoridades chinas anunciaron ayer la detención de 45 "terroristas" de Turkestán Este que pretendían llevar a cabo atentados suicidas y secuestros de atletas durante los Juegos Olímpicos. Según las autoridades chinas, el primer grupo compró material explosivo y llevó a cabo tres ensayos de explosiones. Además -añadieron- los sospechosos detenidos confesaron que les habían ordenado que cometieran atentados suicidas.
En el segundo caso, las autoridades detuvieron a 35 personas, se incautaron de 9,51 kilos de explosivos, ocho detonadores y material yihadista. Según el Gobierno chino, el grupo había planeado secuestrar a periodistas, turistas y atletas extranjeros. Además, este segundo grupo planeaba perpetrar atentados suicidas en la capital de Xinjiang, Urumqi, y en otras ciudades chinas.
Según el portavoz del Ministerio de Seguridad Pública, Wu Heping, uno de los dos grupos "terroristas" desmantelados pertenecía al Movimiento Islámico de Turkestán Este, respaldado por milicianos uigures, una etnia turca mayoritariamente musulmana que habita el país.
Dilxat Raxit, portavoz del Congreso Mundial Uigur, manifestó ayer que "estas acusaciones se basan en otros motivos ocultos" y reclamó que "la ONU establezca un equipo de investigación que entre en Turkestán Este y compruebe si hay algún terrorista".
Los grupos pro Derechos Humanos acusan a China de aprovecharse de la guerra internacional contra el terrorismo para reprimir a los uigures. En enero de 2007, las fuerzas chinas abatieron a 18 personas definidas como terroristas en un enfrentamiento en Xinjiang. >agencias