Pamplona. Las crisis abierta en el Partido Popular por el control del partido no tendrá consecuencias en UPN. Es al menos lo que cree Miguel Sanz, que ayer descartó que esa disputa interna vaya a desvirtuar la colaboración entre ambas formaciones. Sanz dijo que de la misma forma que UPN siempre ha solicitado a los dirigentes del PP "respeto" ante las decisiones que adoptan, de manera recíproca van a tener "el mismo respeto" para las decisiones del Partido Popular. Según dijo, las relaciones entre UPN y PP están "muy bien y no hay ningún problema", a pesar de que en los últimos días Sanz ha intentado distanciarse de la línea dura del partido reclamando la abstención en el debate de investidura de Zapatero. Aún así, el presidente de UPN aseguró ayer que el encuentro que el pasado miércoles mantuvieron las direcciones de ambos partidos fue "positivo", aunque admitió que no hubo compromisos más allá de lo derivado de los acuerdos firmados previamente. Sanz dijo además que durante la cita vio a Mariano Rajoy "ilusionado" para seguir liderando el proyecto del Partido Popular, y al mismo tiempo "comprometido" con el futuro congreso del partido que tendrá lugar en junio en Valencia.
Ante la polémica sobre el liderazgo de Rajoy, fomentada principalmente desde los medios más afines a Esperanza Aguirre, Sanz afirmó que deben ser los militantes y compromisarios del Partido Popular los que elijan al líder. En cualquier caso, sostuvo que, salga quien salga vencedor del congreso, los principios y valores del partido seguirán "invariables", y que "no serán modificados con un cambio de dirigentes". "El proyecto del PP en cuanto a los principios y a los valores no será modificado en virtud de quién esté al frente de dicho proyecto. Podrán ser modificadas las formas y ser distintos los caminos, pero en cualquier caso la meta final es la misma", dijo Sanz.
Sanz, sin embargo, recomendó al PP que cambie "varios mecanismos en algunos territorios" ya que, a su juicio, "no eran eficaces". "Las ideas, el discurso y los valores han de complementarse con una buena estrategia porque el que se ha utilizado se ha demostrado que no era eficaz para acceder a la ciudadanía", subrayó Sanz. Según dijo, "el discurso o el camino que hay que tomar no es el mismo que hay que utilizar en Cataluña que el que hay que llevar a cabo en Extremadura o el País Vasco". "Son discursos muy diferentes", insistió.
Voces por la abstención Sanz también quiso explicar el voto negativo de los dos diputados de UPN en la investidura de Zapatero, a pesar de que el líder regionalista había recomendado a Rajoy que optara por la abstención para "escenificar" su disposición al acuerdo. Sin embargo, al final se impuso la disciplina de grupo obligada por el pacto entre ambos partidos. Y se volverá a repetir en la votación de hoy. Así lo anunció ayer Santiago Cervera, que, sin embargo, justificó la defensa que Sanz hizo por la abstención. Según dijo el diputado de UPN, Sanz ha podido ser "la voz más explícita del entorno del PP" que ha propuesto la abstención, pero subrayó que "no ha sido la única persona que ha pensado algo así". Cervera reconoció que dentro del PP hay quienes creen que esa postura hubiera sido más acertada, ya que los ciudadanos "no quieren eso de la crispación, del enfrentamiento por el enfrentamiento, y que por tanto no tiene que volver a ocurrir". El diputado del UPN, eso sí, repartió culpas por igual, y consideró que la necesidad de buscar un clima de entendimiento es un análisis que "ha interiorizado adecuadamente el PSOE y también el Grupo Popular", del que Cervera es portavoz adjunto.
En cualquier caso, asumió que "las cosas están claras" y que él y Carlos Salvador, el otro diputado de UPN, volverán a votar "no" en el pleno de hoy. A su entender, es "lógico" que ahora mismo las piezas se estén situando "cada una en su sitio", teniendo en cuenta que el debate de investidura abre una nueva legislatura. >i.f.