leitza. La Mancomunidad de Servicios Sociales de Leitza, Areso, Goizueta y Arano demanda guarderías para niños de 0 a 3 años teniendo en cuenta que en Goizueta no hay ninguna y en Leitza sólo se admiten a partir de un año. Esta petición, junto a la necesidad de centros de día en ambas localidades, fueron algunas de las demandas que se plantearon en la reunión celebrada ayer con la comisión de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte del Parlamento de Navarra. La comisión tenía pensado visitar también el taller Okille, pero al final decidieron posponerla por motivos de agenda.
La reunión se celebró, como estaba previsto, primero en euskara y luego en castellano, ya que ésa fue la decisión que tomaron en la reunión previa que hicieron los miembros de la Mancomunidad y varias técnicas de los Servicios Sociales el viernes. Pero nada más empezar, Silvestre Zubitur, concejal de UPN y miembro de la Mancomunidad, se levantó y tras denunciar que la primera parte se estaba desarrollando en euskara, abandonó la reunión. Todos los miembros restantes de la Mancomunidad desaprobaron su actitud.
Juncal Otxotorena, técnica de los Servicios Sociales, señaló que "hemos hecho un resumen de la historia del centro de Leitza, que empezó a funcionar en 1990 con una trabajadora social y una administrativa. Entonces sólo se encargaban de un programa. Hoy en día estamos desarrollando cuatro programas y somos ya 12 las personas que estamos trabajando". Por su parte, la también técnica Virginia Eraso indicó que "yo creo que los miembros del Parlamento han comprobado que ofrecemos un servicio de calidad, es decir, que la gente del pueblo está bien atendida y que nuestro centro ha ido cambiando a medida que la sociedad también lo ha hecho". Eraso también subrayó la importancia de que la Mancomunidad haya apostado por su trabajo a la hora de contratar a más trabajadores y poder cubrir así las nuevas necesidades que están surgiendo.
Además de las escuelas 0-3 y centros de día, se apuntaron otras necesidades como la creación de algún centro cívico, potenciar el transporte público, incorporar la figura del dinamizador de actividades tanto para jóvenes como para jubilados, acercar la sección de ginecología y psicología, así como desarrollar políticas de integración, sobre todo en las escuelas, para trabajar más con los inmigrantes. También explicaron a los parlamentarios la desventaja que supone el hecho de que el ayuntamiento, el centro de salud y su sede estén tan alejados entre sí e hicieron hincapié en la necesidad de que haya alguien que supervise el trabajo que realizan tanto individualmente como en grupo y exigieron una mayor coordinación entre los departamentos de Salud y Asuntos Sociales.