pamplona. La inflación sigue ubicada en niveles desconocidos hasta el último curso. Tras un cúmulo de predicciones erróneas sobre la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), la inflación volvió a dibujar una escalada notable en el mes de marzo (un 0,9% en Navarra y España) y mantuvo su tasa interanual en el entorno del 4% por quinto mes consecutivo (en el 4,5% en el conjunto del país y cinco décimas menos en la Comunidad Foral).
El encarecimiento de los combustibles y la subida del grupo de vestido y calzado -cuyos precios subieron el 4,3% en marzo, debido al inicio de la temporada primavera-verano-, empujaron de nuevo el IPC con una subida del 0,9% en el último mes. En menor medida, el Transporte (1,4%), el Menaje (1,1%) y el Ocio y la cultura (1%) también contribuyeron a alimentar el proceso inflacionista de los últimos meses.
Capítulo aparte merece el comportamiento del precio del petróleo, que ha tenido una importancia capital en el alza del IPC en lo que va de año y que, lejos de mostrar una tendencia a la baja, continúa en máximos tras marcar el jueves pasado un nuevo récord al llegar cerca de los 110 dólares por barril, un aumento que ha provocado que los carburantes hayan subido más de un 19% desde marzo de 2007, mientras los transportes han hecho lo propio un 7,5%.
De esta manera, Navarra mantiene la inflación interanual situada en el entorno del 4% por quinto mes consecutivo (4% en noviembre, 4,2% en diciembre y enero, 4,3% en febrero y 4% en marzo), unos datos que, según la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), podrían sufrir un ligero descenso en el mes de abril para mantenerse posteriormente hasta octubre, cuando se produciría un "ligero descenso" de la presión inflacionista.
El Ministerio de Economía y Hacienda explicó ayer que la evolución de los precios "no es satisfactoria", aunque recordó que se trata de "un problema de precios internacionales" y auguró una moderación de la tasa de inflación a partir de abril. Respecto al alza del 0,9% de la tasa mensual de inflación, Economía concretó que se debe a la subida de los "precios de vestido y calzado", por el "cambio de temporada", por los precios internacionales de la energía y de los hoteles, cafés y restaurantes, y por la diferencia de calendario de la Semana Santa respecto al año anterior.
Por último, los sindicatos UGT y CCOO exigieron "medidas" para frenar la subida de los precios. Así UGT demandó "políticas excepcionales si no queremos que dañe seriamente a nuestra economía, a las personas con renta más débil", y CCOO afirmó que la inflación "complica la negociación colectiva, al reducir la credibilidad del Gobierno".