Una empresa japonesa presentó ayer en Tokio un robot-traje, cuyo objetivo es facilitar los movimientos de ancianos y disminuidos físicos. Cuando el usuario se lo enfunda, su fuerza aumenta de manera considerable. Foto: EFE
El dueño de un lavacoches busca al dueño de un colgante valorado en 200.000 euros
El administrador de un centro de lavado de coches de San Petersburgo anunció el miércoles que busca al propietario de un colgante de brillantes, valorado en unos 200.000 euros y que fue hallado en una de las aspiradoras del local. "Se trata de un colgante de mujer sin cadena. No voy a hacer una descripción más detallada ni voy a enseñárselo a nadie, porque queremos entregárselo a quien nos diga cómo es exactamente la joya", dijo el administrador, Vladímir Shapiro, en declaraciones a la agencia RIA-Nóvosti. Agregó que la dirección del centro no se ha puesto en contacto todavía con la Policía para informar del valioso hallazgo.
Diseñan en India un invento para que los 'mahout' puedan frenar a los elefantes
Los mahout o conductores de elefantes aguardan impacientes disponer de un invento que hará de su conducción en India una experiencia más sofisticada: el primer freno para elefantes. El freno es un instrumento mecánico que, según su inventor, servirá para detener a los elefantes fuera de control sin que causen destrozos y sin que el mahout tenga que desmontarse del animal. Aunque, según la agencia india PTI, los expertos dudan de la eficacia del freno elefantino, como se le ha bautizado, su inventor, Bhaskaran, clama que el invento puede parar "al más poderoso de los elefantes".
MAR DE FONDO
Manzanas traigo
Lo vi en un debate entre derechistas, en una de esas cadenas televisivas que son búnkeres sectarios. Un político azulón recordó la propuesta de Esperanza Aguirre de no dar más la chapa con el matrimonio homosexual, empecinamiento que estropea la imagen del partido. Y despachó el asunto tomándolo por algo sin importancia, un punto que por su escasa magnitud no basta para establecer diferencias entre ella y Mariano Rajoy. Los presentes no dedicaron un segundo a comentar la idea de la madrileña ni la glosa del contertulio, lo cual da la medida de lo vital que es hoy para ellos aquello de las manzanas y las peras. Esa mudanza frívola y arribista constituye una burla para tirios y troyanos. Por una parte, debería ofender a quienes se sacó a la calle invocando leyes teológicas y morales, aquellos miles de españoles convencidos por sus líderes de que la unión legal entre personas del mismo sexo destruiría la familia y acabaríamos chingando con un dogo argentino. Yo si fuera uno de ellos me preguntaría qué ha ocurrido para que sólo dos años más tarde los mismos pirómanos tremendistas que clamaban al cielo se estén fumando un puro con aquel catálogo de inquebrantables mandamientos por arañar unos escaños. Me sentiría estafado, insultado y utilizado. Y, por otra parte, qué decir del daño gratuito infligido a los gays y las lesbianas. Antes agotaba replicar a quienes repetían razones religiosas y prejuicios costumbristas para negar el derecho de aquellos a casarse, pero se intentaba respetando la duda, ignorancia o superchería ajenas. Pues es difícil cambiar de opinión cuando uno se ha educado en la época de Manolete y muy fácil ir de progre cuando se ha crecido en la de Boris. Ahora duele saber que sobraba aquel esfuerzo pedagógico, que en realidad ni los principios, ni los atavismos, ni la fe, ni siquiera la opción integrista de algunos creyentes vale tanto como los votos. Por el poder ya no hacen caso ni a Dios.
por xabi larrañaga
A LA CONTRA
Mangoneo
Tiene lógica que si el motivo de la Expo es el agua y hay que diseñar un pabellón español, el arquitecto encargado de llevar el agua a Zaragoza sea Mangado. Si alguien entiende de agua es él. Basta bajar estos días de tormentas por las escaleras-río de Baluarte para comprobarlo, para asistir in situ a la fuerza de la naturaleza en todo su esplendor. Todo en arquitectura tiene una función y la no colocación de cubiertas en las escaleras que llevan al parking también: crear peligro. Agradecería que algún parlamentario preguntara vía oficial si existe alguna letra pequeña en el contrato que firmó Mangado que impide que los ciudadanos podamos bajar esas escaleras mojadas, heladas o nevadas sin riesgos. Si eso colocar cubiertas también "destrozaría" la obra, tal y como el ínclito ha declarado que ocurriría con una rotulación bilingüe. No tengo nada contra el bilingüismo, pero me preocupan más mis huesos. Y los ajenos. A otros, al parecer, no. Y como ya dice mi rival que siempre habla de mierda el más cagao, pero sin ánimo de ofender, habrá que anunciar que Mangado ha creado la Fundación Arquitectura y Sociedad, "para reflexionar sobre el papel de la arquitectura en la sociedad". Dado mi escaso bagaje arquitectónico, nada puedo aportar al papel de la arquitectura en la sociedad, pero dada mi condición social sí puedo conocer el papel de la sociedad en la arquitectura, que en el caso de Mangado salta a la vista que es nulo, inexistente e incómodo, cuando declaración tras declaración y acción tras acción o inacción nos denigra, degrada o, sencillamente, olvida. Dicho esto, el engreimiento del elemento podríamos pasarlo por alto si no fuera porque toda una serie de poderes públicos son incapaces de meterlo en vereda. De ellos es la responsabilidad de nuestros huesos.