barcelona. El escritor salmantino José Luis Muñoz ahonda en las raíces del mal durante el período nazi en su última novela, El mal absoluto (Algaida), en la que combina la investigación periodística y la ficción literaria.
El origen de la historia está en una serie de reportajes que emitió la BBC por el 60º aniversario de la liberación de los campos de concentración. "Uno de los documentales incluía el testimonio de un superviviente de Auschwitz y de un antiguo oficial de las SS del campo", comenta Muñoz. De hecho, la primera parte de la novela, unas 200 páginas, narra la entrevista que una periodista de la televisión alemana ZDF hace al antiguo oficial de las SS de Auschwitz Günter Meissner, ahora un acaudalado empresario, y a un superviviente del campo de extermino que vive casi en la indigencia, Yehuda Weis.
El autor ha intentado "en todo momento no tomar partido y mostrar las ideas de cada uno". Así, Meissner se pavonea con sus argumentos en un intento de que el lector "casi entienda sus razones", aparte de que proclama una y otra vez unos argumentos que invitan casi a entenderlos, aparte de decir que "los nazis hicieron cosas buenas".
Las cien últimas páginas están dedicadas a "una venganza aplazada en el tiempo", una segunda parte, escrita en tono de thriller , que arranca cuando Yehuda Weis ve el documental y descubre en la pantalla de su televisor a su carcelero, el hombre que lo salvó y condenó al mismo tiempo. La ironía con la que juega Muñoz hace que, incapaz de realizar directamente la venganza, Weis encarga su ejecución a un joven turco, una minoría denostada en la Alemania actual.
años de documentación Muñoz confiesa que estuvo "muchos años documentando la historia, tomando numerosas fotografías y visitando Auschwitz".
El autor se ha desligado de la actual "moda" de novelas ambientadas en aquel período y asegura que no ha leído las dos últimas obras más célebres sobre el tema, Las benévolas y El niño con el pijama de rayas. Con El mal absoluto , Muñoz pretende que sus personajes inviten a "la reflexión sobre la maldad" y "la capacidad que tienen los gobiernos para alentar esa maldad". Para el autor, "cuando no hay límites, como pasó con Hitler, las personas nos convertimos en animales, y hoy podría pasar lo mismo", advierte. >efe