Pamplona. El Gobierno de Navarra mostró ayer su "respeto" con la decisión del Consejo de Ministros de nombrar a Elma Sáiz delegada del Gobierno de España en la Comunidad Foral. "Esperemos que tenga éxito", señaló ayer el portavoz del Ejecutivo y secretario general de UPN, que confió además en que la relación entre ambas instituciones "sea fluida". Alberto Catalán ofreció también el "total y sincero apoyo" de su Gobierno a la nueva representante del Estado, especialmente en la "derrota" del terrorismo. "Nosotros vamos a poner nuestro grano de arena para que haya colaboración y que, al margen de los intereses de cada partido, prime el interés de los ciudadanos", afirmó.
Catalán, eso sí, recordó que todavía hay "cuestiones importantes que siguen sin resolver", entre las que citó el tren de alta velocidad. En ese sentido, recordó que el convenio entre Navarra y el Estado "sigue sin firma". El portavoz del Ejecutivo apeló también a algunas de las reivindicaciones de su Gobierno, como la transferencia de las competencias de tráfico, la construcción de la cárcel y las conexiones de Navarra con Jaca, Logroño y Medinaceli. "Se deben poner en marcha ya", subrayó. Catalán, en cualquier caso, insistió en desear "el mayor de los éxitos" a la nueva delegada del Gobierno central, y garantizó que "si es para derrotar a ETA", ambas instituciones "irán de la mano".
NaBai reclama sus competencias Por su parte, el portavoz de Nafarroa Bai, Patxi Zabaleta, aprovechó el nombramiento de Elma Sáiz para pedir "la supresión" de este cargo institucional. Zabaleta recordó que es una reclamación no sólo de las fuerzas "que no obedecen a los dictados del centralismo", sino incluso de todos los partidos "que están por el progreso o por la simple modernización". "La enorme carga de la presencia del Estado en Navarra tiene además su principal reflejo en la gestión del orden público y ese tema, igual que otros de menos índole, como las carreteras o vías públicas, debe ser asumido por Navarra de una vez por todas", reivindicó Zabaleta.
El portavoz de NaBai indicó también que el de delegado del Gobierno es un cargo que "sigue dirigiendo una administración cuyos números son verdaderamente cuestionables", y aseguró que tres mil policías y guardias civiles, "a los que hay que añadir los policías forales, municipales y seguridad privada", constituyen "una carga que esta sociedad debe corregir dando los necesarios pasos para la seguridad, la convivencia y la paz". >i.f.