viena. El responsable de la Oficina Regional contra el Delito de Baja Austria, Franz Polzer, afirmó ayer que la Policía interrogará a unas cien personas que pasaron por la casa durante los 24 años en los que Josef Fritzl mantuvo encerrada a su hija Elisabeth, a la que violó sistemáticamente y con la que tuvo siete hijos, uno de los cuales murió al poco de nacer. "Tenemos que arrojar luz sobre cada uno de los aspectos de su vida", señaló Polzer.
El responsable añadió en este sentido que "alguien de la familia Fritzl tenía que saber algo" sobre las atrocidades que se estaban cometiendo en el escondite bajo la vivienda familiar.
"Alrededor de cien personas han vivido en esta casa durante más o menos tiempo y deseamos hacer una serie de preguntas a todas ellas para saber si, en algún momento, notaron algo extraño a lo que entonces no dieron importancia y que ahora podría ser de gran ayuda a la investigación", declaró Polzer.
Tras haber ofrecido datos a los investigadores, Josef Fritzl no hará de momento declaraciones a las Fiscalía de Sankt Poelten, afirmó ayer su abogado, Rudolf Mayer.
"Actualmente no hay necesidad de más interrogatorios", insistió el letrado en declaraciones a la agencia de noticias APA .
Tras pasar dos horas reunido con Fritzl en el Centro Penitenciario de Sankt Pölten, Mayer señaló que su cliente "ya ha respondido ampliamente a la Policía".
bajo vigilancia médica El estado de salud de las víctimas del caso de abuso e incesto seguía ayer "relativamente sin cambios", según el equipo de médicos y psicólogos que las atienden. En el hospital Mostviertel Amstetten-Mauer están Elisabeth Fritzl, la mujer de 42 años que, según la acusación policial, desde los 18 vivió en un sótano encerrada por su padre, quien la violó sistemáticamente, y cinco de sus hijos nacidos de ese incesto, así como su madre, Rosemarie.
Allí son atendidos individualmente por especialistas día y noche, según fuentes de la clínica, que advirtieron que no se iba a dar más información al respecto.
Y es que la "prioridad" actual del equipo de expertos es precisamente proteger a la familia afectada, sobre todo "del gran interés mediático, para evitar una traumatización secundaria", señalaron las fuentes a la agencia APA.
Por otro lado, en la sección de cuidados intensivos de una Clínica de Amstetten continuaba en estado crítico, aunque "estable" en un coma inducido la joven Kerstin Fritzl, de 19 años, la mayor de las hijas de Elizabeth. Su estado de gravedad y una misteriosa enfermedad desencadenó finalmente el descubrimiento del terrible y prolongado delito.
se hizo pasar por su hija La investigación también ha confirmado que Josef Fritzl se hizo una vez pasar por su hija Elisabeth, para anunciar en una llamada telefónica a su esposa que había dejado uno de sus bebés en la puerta de la casa familiar. Fritzl le habría dicho a su mujer: "por favor no te enfades. No te puedo decir dónde estoy. Por favor, ocuparos de mi bebé, que acabo de dejar en la puerta de la casa". >agencias