bruselas. La Comisión Europea recomendó ayer a España, Francia, Italia y Países Bajos (los países que han recibido partidas de aceite de girasol procedente de Ucrania adulterado con hidrocarburos) la retirada del mercado de todas las partidas de aceite de girasol procedentes de Ucrania, así como de aquellos productos alimentarios que contengan en su composición al menos un 10% de aceite de girasol ucraniano.
El Ejecutivo comunitario emitió la recomendación, a pesar de que por la mañana descartó tomar medidas adicionales al respecto por considerar que los Estados miembros habían tomado las medidas necesarias suficientes tras hallar "niveles significativos" de aceite de minerales en el aceite procedente de Ucrania y a pesar de que los análisis han constatado que el tipo de aceite mineral hallado en la mezcla contiene "un nivel de toxicidad bajo".
"Por ahora, la reacción de Ucrania es satisfactoria, aunque habrá más contactos la semana que viene", según una fuente de la CE.
Hasta la fecha, se han encontrado 45.000 toneladas de aceite de girasol de Ucrania contaminado con hidrocarburos de aceites minerales en España, Holanda, Francia, Italia, Reino Unido, Portugal y Grecia, según fuentes de las industrias.
90% certificadas En España, el 90% de las marcas de aceite de girasol operativas en el mercado han sido ya certificadas por la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) como exentas de hidrocarburos, según aseguró ayer la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac).
En un comunicado, Anierac explicó que la cifra de 800 marcas de aceite de girasol que se ha barajado se corresponde con la cartera de marcas que suman las empresas del sector, pero con las que en realidad están a la venta en los lineales.
Las empresas pertenecientes a la asociación recibieron el pasado lunes el protocolo de actuación para aparecer en esta lista, por lo que "algunas no tuvieron tiempo de ser incluidas en la primera relación que facilitó Aesan".
En España, la alarma saltó hace una semana y el Ministerio de Sanidad recomendó no consumir el aceite, aunque advirtió de que la gran mayoría del producto potencialmente contaminado estaba fuera de la cadena alimentaria o en fase de retirada antes de su comercialización, y dos días después levantó la alerta. >agencias